Por SEROH

El pasado sábado 27 octubre nuestro inefable e inamible Alcalde en conjunto con el inexistente Cir…., perdón Concejo Municipal de la ciudad organizaron, una vez más, pan y circo para el pueblo.

Esta vez, la excusa, fue la finalización de las Fiestas Rancagüinas. En efecto, en la Avenida República de Chile se armó un show de esos que le gustan a Charlitos; a todo esto, no tendría nada de malo si no es que al Sr. Alcalde se le ocurre de dárselas de intelectual, ropaje, que por cierto, no le calza a un egresado de tan solo Cuarto Medio, y emitir opiniones donde para decirlas hay que tener un mínimo de preparación, información, capacidad y rigurosidad intelectual cuestiones que, sin ninguna duda, no le podemos exigir a este Alcalde.

(Con el perdón de Felipe)

Pues bien, Arellano no encontró nada mejor que afirmar que a la Declaración Universal de los Derechos Humanos le faltaba agregar, “el derecho a la diversión” afirmación que, realizó muy orgulloso como si hubiese descubierto la octava maravilla del mundo.
Lamentablemente el Sr. Alcalde se metió en las patas de los caballos ya que se le ocurrió hablar de cosas que no sabe y que menos entiende ya que, como miembro de esa noble y dilecta cofradía de los Vagos de la Plaza, le puedo informar que en la Declaración Universal aparecen explícitamente mencionados dichos derechos.

El artículo 24, reza textual: “Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas”.

Por si todo lo anterior fuera poco, nos permitimos informar al Sr. Alcalde que el artículo 27 afirma: “Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten”.

Así dadas las cosas en la cual nunca es más valedera la cita, “es lo que tenemos no más”; le solicitamos al Alcalde que cuando quiera referirse a temas delicados e importantes como la Declaración Universal de los Derechos Humanos tenga más respeto, hágase de un corto tiempito, lea e infórmese antes de lanzar aseveraciones bastantes funestas para una autoridad y que recuerde que no siempre está hablando ante su ineficiente, absurdo y rasca Concejo Municipal.
Ahora, si no sabe de lo que está hablando mejor quédese calladito y de esa manera evita, al menos en estos temas pasar por ignorante a pesar de que todos tenemos la remota sospecha de que lo es, pero no tiene porque exponerlo tan abierta y públicamente por cuanto, al final, la gente que no es de Rancagua puede pensar que si el Alcalde es así el resto, es decir la ciudadanía debe serlo también.

Por favor, Sr. Alcalde tenga un poco de respeto por los rancagüinos y por si acaso no vaya a cometer un error más grave: hacerse asesorar en estas delicadas materias por el gordito inútil que tiene al lado.