¡EXCLUSIVO!

Capitán Pesadilla

La del MOP en Rancagua era una red articulada.

Una organización jerarquizada y cuyo jefe era el ex director de concesiones viales Miguel Vásquez. Junto con Francisco Olave ocuparon el nombre de la empresa Pilén para postular a proyectos, trabajos que nunca se realizaron y por los cuales Vásquez cobró un monto superior a los 5 mil millones de pesos.

Le seguía Aldo Rossi, que pasó a ocupar el cargo de Vásquez en el Ministerio. Éste era el encargado de obtener información privilegiada sobre contratos camineros y facilitaba la ampliación de las obras por millonarios montos. Recibía de Vásquez, cada mes, un millón de pesos en su cuenta corriente más el 5 por ciento de las obras adjudicadas.

La Policía de Investigaciones les hizo seguimientos.

En un video del Ministerio Público se aprecia a ambos jerarcas de la red caminando juntos por el centro de Santiago, tras haber sostenido una reunión donde se habían adjudicado un nuevo contrato.

Otra pieza fundamental de la red era el abogado César Destefano. Fiscal Regional del MOP, asesor jurídico y encargado de velar por la transparencia de los contratos y visar la ampliación de las obras.

NO cumplió su rol y, por el contrario, reclutó a inspectores fiscales para evitar la supervisión de trabajos que nunca se ejecutaron.

Esta fue su respuesta a un agudo periodista que estaba en el tribunal: “Nervioso, yo no estoy nervioso, yo no estoy preocupado”. Luego con seriedad en su rostro y apuntando con un dedo al reportero le espeta en su rostro: “Esta Ud. preocupado, Ud. no debe imputarme cosas que no existen para eso están los tribunales”.

Su hijo Gabriel, trabaja de junior en la empresa SIGDA, de propiedad de Miguel Vásquez. El jefe de Gabriel es David Arroyo, que le rinde cuentas a Vásquez y factura los servicios prestados al MOP, para luego hacer los depósitos en la cuenta de Vásquez. Es también quien cancela en terreno los sueldos a los soldados de la organización.

Patricio Agurto, Mauricio Martínez, Giovanni Reyes, Claudio de Geyter, Ramón Palma y Cristián Osses, eran los soldados.

Inspectores que no cumplían su labor, percibían dinero de la red para no fiscalizar las obras.

Patricia Ramírez era la secretaria de contratos del MOP. Elaboraba la planilla de pagos de cada uno de los involucrados en la organización.

Recibía 30 mil pesos mensuales por esta labor.

Todos ellos fueron separados de sus cargos por el Ministro Sergio Bitar, quien dijo, no le temblará la mano para sancionar a los corruptos.

Pero, siguen ganando el mismo sueldo.

Vásquez y Rossi están presos. El inspector Patricio Agurto y el empresario David Arroyo quedaron en libertad, pero con medidas cautelares. El resto de la organización está a la espera de citaciones y podrían ser formalizados en estos días por asociación ilícita, cohecho y fraude al fisco.

Miguel Vásquez había montado una red que le reportó millonarias ganancias.

Vivía cómodamente en un condominio de Machalí, donde destacaban sus gustos excéntricos y su pasión por los autos de lujo.

Hoy, todo ha terminado para el jerarca del Caso MOP.

Ahora, la justicia dirá la última palabra.

EL ORGANIGRAMA:


LOS MODELITOS:

MIGUEL VÁSQUEZ

A. ROSSI

F. OLAVE