EN CHILE DEBEMOS CONSTRUIR LA ALTERNATIVA POPULAR DESDE EL MOVIMIENTO SOCIAL
Luis Espinoza Garrido
El retroceso de
Después de veinte años la coalición gobernante no pudo democratizar el país y sólo se dedicó a maquillar la constitución pinochetista, de igual manera nunca implementó su publicitada propuesta neo estructuralista, por el contrario, gestionó el modelo neoliberal sin alcanzar estándares de país desarrollado como había prometido y aumentó groseramente la desigual distribución de la riqueza.
Asimismo, fracasó en su estrategia contractualista gobernando sólo a favor del empresariado, estimulando la exclusión y reprimiendo a las fuerzas sociales que luchan por sus derechos como sucede con los trabajadores forestales, contratistas, salmoneros, mineros, pescadores artesanales, empleados fiscales, así como con los universitarios, secundarios, deudores habitacionales o la nación mapuche. El pacto social ni siquiera alcanzó a manifestarse como una ilusión.
De la misma manera
Por otro lado, el Partido Comunista se pierde en el atolladero electoral y mostrando gran regresión ideológica solicita desesperadamente un cupo parlamentario.
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Al mismo tiempo, ciertos compañeros abandonan
¿Acaso se pretende extender la norteamericanización de la política a la disminuida izquierda chilena? Además, es necesario que el senador Navarro y, eventualmente, el ex ministro Arrate y otros, precisen su relación con Bachelet a quien dicen apoyar hasta el fin de su mandato, además de ganar legítimamente el derecho a ser dirigentes y asumir que la compleja situación de la izquierda no se resuelve con gestos por arriba, ni dándole a los comunistas una importancia que no tienen.
Deben entender que la mayor parte de la población comienza a rechazar el régimen político, lo que no es un tema menor, porque significa, además, que los partidos no sirven para la defensa de los intereses de una gran mayoría de la población, y en un plazo no muy lejano se debilitará la regulación de conflictos que hoy se sustenta en el tácito acuerdo Concertación-Alianza.
Los actores sociales no se conectarán mágicamente a una política elitista por muy izquierdista que pretenda mostrarse. Eso sería simplificar las cosas y ¿qué joven nos apoyaría? Es necesario clarificar las posturas y, muchos, como los compañeros autores de la tesis del femicidio político, o quienes dejan
Sin embargo, los que batallamos por reconstruir el proyecto político popular debemos especificar cómo lograremos levantar una alternativa, ya que enfrentamos variados desafíos, uno de los cuales es la nueva situación mundial que muestra el deterioro del dominio unipolar estadounidense repercutiendo decididamente en Latinoamérica, en donde se manifiesta una nueva correlación de fuerzas que favorece a los proyectos reformistas y progresistas que, al mismo tiempo, revelan como principal falencia un difuso proyecto de sociedad alternativa.
Dicha debilidad en quienes gobiernan, obviamente aumenta en aquellos que desde oposiciones, todavía demasiado irreductibles, intentamos construir una alternativa.
Así, en Chile, es evidente que funcionar sobre la base de mini expresiones políticas con absurdos resabios hegemónicos aleja a la gente que ya no se entusiasma con lo electoral, pero que sin embargo se activa en la lucha social, y que muchas veces contradice a lo político generando un infecundo círculo vicioso. Insistir en estrategias elitistas pensando que la suma mecánica de minúsculos partidos y con métodos dudosos como las primarias, levantaremos el proyecto popular es casi demencial, pero tampoco de lo exclusivamente social, vaciado de lo político, se construirá un proyecto.
De igual forma, nunca fructificará la artificial suma entre organizaciones sociales con partidos y urge alejarnos del mesianismo y evitar nuevos timbres alrededor de reducidos grupos.
El problema es más profundo y tiene que ver con trazos largos, se necesita definir una estrategia correcta que precise en dónde ubicar los énfasis y desde nuestra modesta opinión y práctica, planteamos que requiere efectuarse politizando lo social y a partir de la lucha concreta e inflexible contra el modelo y quienes lo sustentan.
Debemos construir un extenso núcleo crítico al capitalismo, levantar un programa mínimo, una plataforma de lucha, hacer política desde los movimientos sociales y trabajar para que desde dicha experiencia surjan los instrumentos políticos necesarios.
Los viejos partidos izquierdistas deben reconocer sus falencias y que adolecen de una mínima autocrítica, no asumen el fracaso de
En esta perspectiva, convocamos a todos los que se sienten integrantes del proceso de reconstrucción de una nueva alternativa, a un congreso de organizaciones sociales a efectuarse en Iquique el 28 y 29 de marzo de 2009, el que consideramos un paso más en la reagrupación de quienes apostamos por levantar una opción autónoma y popular al capitalismo.
Intersindical de Trabajadores
Iquique, 5 de diciembre de 2008
