En nuestro Congreso Nacional se ha impuesto el grupo de los ‘colijuntos lamebotas’, quienes suponen que con sus últimos proyectos de ley el país caminará por una senda de rosas y magnolias. Lo que no saben (ni sospechan) es que están dando jugo, la hora y mucha risa.
“Ese paco que tú ves ahí…
ese paco de verde…
es el mismo que torturaba
cuando estaba Pinochet”
El estribillo se escucha algunas veces en los partidos de fútbol llamados de ‘alto riesgo’ porque concurren barras bravas y numerosas, como la de Colo-Colo (“Garra Blanca”) y la de Universidad de Chile (“Los de Abajo”). En esas ocasiones el estadio parece remecerse en sus cimientos con los zapateos y gritos que enloquecen a nuestra muy delicada policía uniformada que debe soportar estoicamente las andanadas de insultos, escupitajos y gestos soeces provenientes de las graderías populares. A veces, los cánticos alcanzan ribetes de escándalo, en especial si una de esas barras comienza a entonar el ya consabido: “¡¡qué rico, qué rico…a los pacos les gusta el…!!, en fin, usted ya sabe (o se imagina) como termina el cantito.
Pues bien, ahora, gracias a un grupo de eméritos parlamentarios, nuestro Congreso Nacional intentaraá legislar al respecto, lo cual significa que todo individuo que sea sorprendido entonando estribillos como los señalados recién, y que vayan dirigidos a uno de nuestros insuperables representantes de la ley, podrá ser sancionado con varios días de prisión. Claro que esos mismos legisladores no entregan la poción mágica que permita meter al chucho a una barra completa, pero sí proponen sanciones que van desde el pago de una multa de 06 UTM hasta los 60 días de cárcel.
Por 44 votos a favor, 30 en contra y 9 abstenciones,
El proyecto modifica el Código Penal para disponer una sanción monetaria y de cárcel para quienes ofendan con palabras a los efectivos policiales, mientras éstos realizan sus funciones.
El texto indica que quienes "empleen fuerza o intimidación contra un integrante de las fuerzas de orden y seguridad pública, que se encuentre en el ejercicio de sus funciones, o los terceros que impidan o intenten impedir por medios materiales el ejercicio de las funciones propias de dichos funcionarios, en ambos casos sin ocasionar lesiones, serán castigados con la pena de prisión en cualquiera de sus grados (
La moción fue ingresada el 10 de julio pasado por los diputados María Angélica Cristi, Ramón Barros, Eugenio Bauer, Alberto Cardemil, Sergio Correa, Renán Fuentealba, Jorge Ulloa, Gonzalo Uriarte y Alfonso Vargas.
Tras la aprobación de
Pero toda esta estulticia parlamentaria es realmente inútil, pues ha quedado comprobado que legislar sobre estos asuntos resulta una pérdida de tiempo y, más aún, se incrementa la opinión negativa que la ciudadanía tiene respecto de su muy amermelada clase política. De muestra un botón; los enriquecidos dirigentes del fútbol profesional brasileño determinaron sanciones severas para todo jugador blanco, cobrizo o amarillo que tratara de “negro” a un jugador de ese color en medio de un encuentro oficial. Entonces, ahora, cuando un jugador blanco o semiblanco quiere insultar a un jugador negro o seminegro, como forma de evitar las sanciones, le espeta: “ándate a la mierda, ‘alemán’ hijueputa”.
Es lo que seguramente ocurrirá con nuestros ‘paquitos’ de aquí en más. La ‘gallá’, y en especial la juventud, inventará alguna forma nueva para insultarlos a destajo pero sin que ello pueda ser considerado en los tribunales como un incumplimiento de la muy ahuevonada norma legal que ya dimos a conocer líneas arriba. Nuestros colijuntos legisladores están promoviendo el incremento del ‘coa’ como idioma oficial de Chile, pues por ahí se producirá la respuesta popular a tan estúpida norma legal.
Acá en el campo, el inefable ‘Chumbarata’ avisó que él ya está proponiendo el peor de los insultos para los carabineros. ¿Cuál es ese? Simplemente sonreírle francamente a un ‘paco’, o lanzarle besos al aire, lo cual significará lo mismo que decirle: “eres un conchetu….” Entonces, a partir de hoy, toda sonrisa emitida a un carabinero será considerada el peor de los insultos y la más grave de las agresiones verbales o gestuales. ¿Qué hará un tribunal en este caso? Hummm….sólo sonreír, al igual que nosotros.
No faltará el parlamentario que ya esté lucubrando cómo meterse oficialmente en la mente de los ciudadanos para sancionar cualquier pensamiento soez contra la policía o en desmedro de los políticos y de las autoridades. ¡¡Qué forma de perder miserablemente el tiempo y qué manera de malgastar el dinero de los contribuyentes tienen nuestros actuales diputados y senadores!! Por mucho que se esmeren en legislar contra el pensamiento popular, este seguirá considerándolos inútiles, ladrones y corruptos.
que güena me diverti leyendote alejandro y estoy de aciuerdo con lo que dices. yo no te conocia hasta que mi polola me hablo de tus articulos y comence a leerlos, me gustan mucho, te felicito. eris bkn.
rodrigo.