Capitán Pesadilla

La cosa en viviendas esta como final de cumbia: Ahí nomás.

Estaría interviniendo la pluma oficial y parlamentaria, que hace y lo puede todo para convertir lo ilegal en legal y de paso lograr unos votitos para la Concertación.

Diversas aristas han tenido a la fecha la investigación de los últimos escándalos por los que atraviesa el ex apacible balneario de Pichilemu. Capitán Pesadilla: herido en su honor por la arremetida del joven Che Garufa y mal entonado por los pipeños de Ciruelos y las exquisiteces de Cahuil, se quedó en la zona y se dedicó a observar de “punto fijo” –como en sus trabajos de antaño- el desarrollo de los acontecimientos

Concentró su atención en el caso Viviendas, por su cuantía de engaño y por los recursos del Estado mal asignados. En su cometido funcionario se encontró con las distinguidas damas en el hablar y en el vestir, ejecutivas-camboyanas por cierto, quienes provistas de sendas carpetas y maletines transitaban entre la Municipalidad y la Población Alto Pucalán promoviendo la venta de este ultimo lugar (la Municipalidad aun no se vende, pero esta siendo tasada).

Siguió sus pasos hasta la Población donde le esperaban ilusionados pichileminos en son de habitarla. Infiltrado como uno de ellos, Capitán Pesadilla fue testigo de una de las mejores piezas de oratoria y formas de engrupir, arte, hasta ahora conocido solo en los “señores políticos” y algunos funcionarios de carrera (carrera a llenarse los bolsillos de recursos del Estado).

He aquí su informe.

Las distinguidas damas explicaron a la concurrencia que les esperaba, con tono de voz engolado, dedo meñique parado y sin las “ch” conocidas, que es de falsedad absoluta la información que circulan en orden a que los documentos que avalan la entrega de millonarios subsidios del Estado para compra de estas viviendas, son truchos.

Mostraron un sinfín de documentos y entre ellos, como joya preciada, la resolución firmada por la SEREMI de Vivienda en que se autoriza el uso de los recursos.

Pasó de mano en mano el documento, la cara de satisfacción de quienes la leían eran como para postal de semana santa. Incluso hubo una Señora mayor que hasta se persignó, dio glorias al Pulento y besó las manos enjoyadas de una de las ejecutivas. Seguidamente, y luego que el éxtasis llegaba a niveles tolerables, las distinguidas damas con las “ch” acostumbradas en su hablar, volvieron a sus quehaceres conocidos: inscribir gente, solicitar documentos y prometiendo la entrega de las casas para el mes de Marzo (no dijeron de que año…..grupientas, pero no tontas).

Ante tanta seguridad en el discurso de las vendedoras, nos invadió la duda e increpamos a nuestras fuentes en la SEREMI de Vivienda y Urbanismo y quienes nos habían soplado que la resolución dictada por la Contadora Auditora Morin Contreras –autoridad máxima de la repartición- para que la Población Alto Pucalán se vende a precio de oferta, estaría a punto de ser anulada por otra resolución. (sic.).

El motivo de esta joya de la “burrocracia” imperante, seria el informe emitido por los técnicos que comandados por el Arquitecto Fernando Troncoso visitaron Pichilemu la semana pasada y en terreno se dieron cuenta que la Población esta literalmente en la punta del cerro y con ningún acceso digno de merecer los beneficios que el Estado entrega a gente de escasos recursos para cumplir con el sueño de la casa propia., salvo que, les regalen un auto y les construyan un colegio y un centro de atención de salud.

¿Qué esta pasando, ahí?, fue la pregunta mas suave: Nuestras fuentes, rojas de vergüenza reconocieron que su información no era del todo completa, ya que faltaba “un pequeño detalle”: Se estarían haciendo gestiones a nivel superior, –la Seremi se entrevistó el viernes con la Subsecretaria de Vivienda-, y con parlamentarios de la zona, a objeto de que se dicte una resolución ministerial u otro documento legalizador de lo ilegal que permita excepcionar los requisitos que POR DECRETO SUPREMO exige la ley para obtener esta clase de subsidios.

La razón: Pichilemu es una zona desvalida, sin grandes beneficios para las personas y esta es una gran oportunidad para que gente desvalida, de escasos recursos y desprotegida de los beneficios del Estado, obtenga su casa propia.

Pingüe negocio: Casas sin habitar son habitadas por gente desvalida. Rentabilidad social le llaman los siúticos funcionarios, (cheque a fecha en votos le llaman otros). Casas sin habitar son habitadas por gente desvalida y paga el Estado, Subsidiaridad, le llaman también los siúticos.

Lo anterior en cristiano: Gente pobre de Pichilemu -conforme el papel que aguanta todo- pero con derecho a voto, se hacen de una casa con poquita plata. La emprendedora empresa privada le cobra al Estado y los sufridos y sufridas servidores públicos, léase funcionarios y parlamentarios, cobran en VOTITOS.

Macondo, Macondo, Macondo yo me voy para Macondo……..

(Mejor me voy para Pichilemu y tengo mi casita de veraneo pagada con plata de todos los chilenos…..Como no se van a paletear con un “pobre” viejo desvalido y…………. con derecho a voto).