René Dintrans   

 

Para mí ahora está bien que gane Piñera, que se siente no más el güeoncito en el codiciado sillón presidencial, que los beatos de la UDI eyaculen su felicidad contenida desde aquel memorable acto de la juventud pinochetista en Chacarillas. Que sea la noche de los Longueiras, de los Moreiras, de los Rapiñeiras. Se acabó la fiesta.

Ahora el pueblo que se las arregle solo, la Izquierda es como las pelotas, no es capaz de presentarse como una fuerza única, persiste el caudillismo, el iluminismo. A la cresta.

De la Concertación mejor ni hablar, están muy preocupados por que perderán la pega, dejarán de mamar la generosa teta de la administración pública, se acabarán sus parcelas, sus codelcos, sus ferrocarriles del Estado, sus gendarmerías, sus instantes de poder, que ya no sirven ni para engrupir a una mina. Adiós linda Candy.

¿Asamblea Constituyente? Permítanme una reflexión, es ilegal por donde se le mire, y eso no significa que me oponga a un acto ilegal, sólo que la pregunta de la noche es que si el amable lector está dispuesto a cargar una Kalashnikov, y disparar si ello fuera necesario sus 30 tiros por llevar adelante una idea de esa naturaleza.

Paremos el tandeo, la Izquierda necesita presentarse como una opción válida, necesita sumar votos para vencer el binominal, necesita reencontrarse con la clase obrera. Por ningún motivo el restar votos.

Necesitamos doblar a la  Derecha, modificar la Carta Magna en los altos quórum que con la venia de la Concertación ostenta, su rigidez debe ser ablandada por la votación popular que espera que sus representantes se pongan a la altura de las circunstancias. No atornillemos a revés por favor.

Si tomamos la experiencia de Chávez, deberíamos aprender, que someter a plebiscito una cantidad de tópicos diversos, sólo lleva a dispersar la voluntad. El punto es bajar los quórum. Nada más, aunque suene bonito lo otro.

Volver a la cordura significa tener un candidato creíble ahora, no mañana. Sabemos que no va a ganar la elección, mas va a ganar la unidad de los sectores vapuleados por la aplicación del capitalismo moderno en nuestro país por instrucciones expresas del FMI. Un candidato que hoy mismo salga al paso de las medidas sugeridas para prolongar la agonía de un sistema económico que fracasó.

Hoy es la hora de la intervención del Estado, es la hora del pueblo.

Atte. René Dintrans