René Dintrans. A   

Las cuestionadas palabras de Fidel en nuestro país, me han motivado a releerlas en su texto original en los 2 artículos que ha publicado este  virtuoso medio de comunicación. Aún no encuentro ninguna palabra o frase que esté mal dicha o que se pudiera considerar en nuestro contexto como errónea, alguna frase que faltara a la verdad (Fuera de algunos detalles irrelevantes).

Fidel no sólo es uno y tal vez el único de los grandes políticos vivientes de fines del siglo 20 y de comienzos del s.21, es también un maestro de la escritura, y posee además una capacidad de síntesis verdaderamente admirable, tiene un respeto irrestricto a la verdad, esta vez, una delicadeza refinada al referirse a pueblos y no a naciones o países.

Él no podía tergiversar la historia, aún cuando quisiera por sobre todo homenajear a nuestro pueblo, y resaltar el valor de Salvador Allende.

La Concertación vale hongo. No es capaz de hacerse cargo de su propia actitud. El problema no es de Fidel, es de los chilenos, ese problema existe aquí, entre nosotros, y Fidel ha tenido la voluntad de hacérnoslo ver. De manera que cortémosla con sacarnos los balazos con quién ya ha hecho suficiente en la Historia contemporánea.

Al Caco Latorre se le pueden dejar pasar sus pelotudeces expresadas a la prensa, tal vez intenta dar una señal que ciertamente conduce nada más que a la nada. Lo que no puedo descifrar aún, es el silencio de los socialistas, de la Izquierda extraparlamentaria, de las candidaturas emergentes. Todos se han chupado, como que consideran que los reclamos de la Derecha histérica tengan cierta validez.

¿Qué pueden ellos reclamarles a los cubanos? ¿Tienen ellos alguna autoridad moral para opinar sobre derechos humanos? ¿Por qué los pescan?  No me lo explico.

En Chile actualmente no se respetan los derechos humanos, se aplica la ley antiterrorista diseñada por el difunto Pinochet, para encarcelar a unos pobres campesinos del sur y a sus hijos que dificultosamente han accedido a la educación superior, y que han tenido la mala suerte de asumir ser la vanguardia, la elite de su pueblo - mapuche-, en un momento que su etnia es acorralada por los mega-negocios hidroeléctricos y sobre todo por los negocios forestales.

En Chile tenemos una democracia de mentirilla. Todos los diputados y senadores que ostentan "representatividad popular", han sido designados entre cuatro paredes por las cúpulas de los partidos "oficiales" pertenecientes a las 2 grandes coaliciones o alianzas como se les conoce.

El pueblo  de tiempo en tiempo, sigue como un piño de corderos, un tedioso acto cívico, en que solamente elige entre 2 candidatos que por ley puede llevar su lista, y muchas veces  es uno solo, ya que el otro va solamente de comparsa.

En Chile no existe en los hechos el plebiscito. No existe forma de modificar la Constitución Política. Está todo normado de manera que se pueda modificar solamente lo que la Derecha permita, y que sólo ha sido posible cuando quieren "perfeccionar" la Constitución. Eufemismo ocupado con ironía cuando han debido rectificar algunas normas que se les escaparon cuando las redactaron en la impunidad absoluta de la dictadura.

La Izquierda está desde hace rato hablando de una pomposa "Asamblea Constituyente", como si quisiera decirnos que está abocada a dar cuenta de la Historia con esa fórmula que ha sido un estrepitoso fracaso.

No han publicado los votos marcados con esa consigna en las elecciones municipales recién pasadas. En 10 mesas que revisé personalmente, los únicos votos marcados eran de la mesa del suscrito, que tuvo la deferencia de hacerlo y después de defenderlos, porque no iban a ser  considerados "válidamente emitidos".

No existe de mi parte ningún reparo que hacer para el postrer intento de un pacto instrumental entre el Juntos Podemos & la Concertación. De veras.

 Que se asignen los representantes para los excluidos. Peor es nada.

Pero de ninguna manera es pertinente la demora en presentar el abanderado presidencial. Está claro que no va a salir elegido presidente de la República de Chile de ninguna manera, pero debe ser el catalizador de un proceso que ya debiera haber comenzado a  tomarse en cuenta:

El proceso del Nuevo Pacto Social.

Este nuevo pacto social seguramente traerá consigo una Constituyente, no me cabe dudas. Todo a su momento.

Nuestro esperado candidato, ya debiera estar metido en la defensa de los trabajadores, de los mapuches.

Debiera estar tomando posiciones para este acto (El nuevo pacto social) que tendrá próximamente las condiciones adecuadas para desarrollarse con éxito.

Los que siempre han argumentado sacrificar el monto de los sueldos de los trabajadores (léase flexibilidad laboral) y el daño al medio ambiente, en aras del trabajo o de aumentar la oferta de trabajo para ser más estrictos; ellos no trepidan en despedir a miles de trabajadores porque se nos viene la "crisis".

Ellos piden textualmente que les deje caer dinero fresco del Estado desde helicópteros enviados al cielo por el Ministerio de Hacienda.

Quieren siempre la del burro, que es universalmente conocido por su insaciable tendencia de querer todas las oportunidades de copulación exclusivamente para él.

Esta crisis del capitalismo es una oportunidad para los explotados, no para los explotadores. Pero al parecer estamos condicionados a creer que ellos siempre ganan, nos rezagamos a contemplar como ellos hacen negocios con la crisis, y nos quedamos cruzados de brazos.

Encontramos natural que sigan cobrando altas tasas de interés por el crédito. Encontramos de lo más natural que el kilo de pan sea vendido a más de $1.000, cuando el precio del trigo ha caído a la mitad.

¿Dónde está el candidato de la Izquierda exigiendo la baja del kilo de pan?

¿Dónde está reuniéndose con los sindicatos para fijar una estrategia contra el despido?

¿Dónde está para exigir que el Estado condicione la ayuda al sector financiero o industrial con una cesión de la propiedad de sus acciones?

¿Dónde está exigiendo un Nuevo Pacto Social, que dé cuenta de los difíciles tiempos que se avecinan, y que la sociedad chilena debiera con sabiduría hacer frente?

No está en ninguna parte, o está perdiendo el tiempo sacando cuentas alegres, impúdicas.

Para el pueblo, para su verdadera Izquierda, no es relevante ni siquiera que gane la Derecha las próximas elecciones presidenciales. Es más, creo que sería una forma definitiva de darle a la Concertación al ser derrotada, una merecida muerte asistida.