EL ARTE DE DESTRUIR UNA IMAGEN: EL CASO LAVANDERO.
Mauricio Cárdenas Monroy*
1. La Comunicación como Ciencia: Inherente a la esencia del ser humano, la comunicación forma parte de todos nuestros actos, gestos, palabras, creaciones e investigaciones, hasta llegar al punto en que no existe manifestación humana alguna que no sea un acto comunicante, desde nuestros orígenes al sofisticado universo comunicativo de la actualidad. En el Siglo XX emergen las tecnologías de la comunicación, el cine, la radio, la televisión, hoy Internet y junto con ello aparece el desarrollo también vertiginoso de los estudios teóricos acerca de la comunicación, desde Saussure y su Curso de Lingüística General [1917], donde funda la Semiología, a la Semiótica Médica analizada por Lacan [1966], los estudios acerca del lenguaje de los comics en Jakobson [1964], sobre la narración cinematográfica en Christian Metz [1964], acerca de la relación comunicación - tecnología en Mc Luhan [1962] hasta llegar a la síntesis semiótica en Umberto Eco [1974] en la que nos presenta las decenas de códigos comunicativos que contempla el campo comunicacional o semiótico. Y ello solo por mencionar a los investigadores más conocidos, puesto que autores y escuelas de Semiótica - alzada como ciencia de la comunicación - se multiplican a lo largo del mundo y del tiempo presente.
La Comunicación ha pasado a transformarse en una de las actividades productivas de mayor desarrollo social, económico, cultural y tecnológico de la actualidad, incorporada como una primera necesidad a la vida contemporánea en tanto medio de información, documentación, promoción y entretenimiento.
2. La Comunicación como medio de influencia
Con fines constructivos, la Comunicación se manifiesta como una empresa positiva que contribuye a nuestra formación diaria de puntos de vista, opiniones, ideas y nuevos conocimientos. Sin embargo, entendida como "el cuarto poder", como medio de difusión e influencia ideológica o como entretenimiento vulgar que conduce a la formación de masas no pensantes, la Comunicación, a través de medios como la TV, puede trastocarse en instrumento de coerción, de difamación irresponsable e, incluso, en poderoso medio capaz de influenciar y de presionar sobre poderes tan decisivos del Estado como es la Justicia. Como acontece en la polémica respecto del Caso Lavandero que se presenta a continuación.
3. El Caso Lavandero
El 25 de Junio de 2005 es condenado a cinco años y un día de presidio el ex senador Jorge Lavandero por el delito de abusos sexuales contra cuatro menores. En este proceso - independientemente a su grado de culpabilidad o inocencia - hubo un conjunto de irregularidades, de hechos cuestionados hasta hoy, que acontecieron tanto en el ámbito de la Justicia como en el de las Comunicaciones.
En el caso del proceso judicial, en forma inhabitualmente rápida el Fiscal Xavier Armendáriz y el abogado defensor de Lavandero, Matías Balmaceda, acordaron un juicio abreviado, frente al cual el acusado se manifestó "presionado", cuestión que no fue atendida en dicho proceso y que representa una irregularidad como procedimiento respecto de los derechos judiciales del acusado. Ante lo cual el jurista José Galiano [2005] declaró que "nadie puede atribuir a la aceptación del juicio abreviado el valor de una confesión de culpabilidad, cuestión que se puede demostrar por tres razones: jurídica, lógica y ética".
En el caso del ambiente existente en los medios de comunicación, éste fue particularmente adverso al acusado, en especial por El Mercurio y por Canal 13 - empresa que instaló un paparazzi a tiempo completo, quien logró captar imágenes en la parcela de Temuco del ex Senador, "reprochables mediáticamente e irrelevantes jurídicamente hablando" [Zúñiga, 2008] y que fueron publicadas en el programa "Contacto" de Canal 13 la noche del 13 de Enero de 2005 como "pruebas de su actividad pedofílica", las cuales detonaron una amplia cobertura en los medios de prensa, radiales y televisivos a partir del día siguiente. Sin embargo, en ninguna de éstas aparecía acción sexual implícita ni explícita alguna.
El ambiente generado en el país por los medios de comunicación creó las condiciones para que el acusado fuera inexorablemente condenado. Y según Zúñiga [2008] y el Diputado Eduardo Díaz [2007] en su discurso ante el Congreso Nacional, se generó desde ahí una presión sistemática hacia el poder judicial y específicamente ante la Fiscalía, a la cual pocas o ninguna alternativa le quedaban frente al caso, de cara a la opinión pública, especialmente frente a los sectores más conservadores que manejan el poder judicial, político y económico del país.
4. "El decir que hace justicia"
Los aspectos aún oscuros del caso han generado una polémica política y académica aún latente. En Internet podemos encontrar la publicación íntegra de la Tesis "La TV: el decir que hace justicia. Apropiación publicitaria de la opinión pública: el Caso Lavandero en la Tele-Administración de la Justicia" [Montenegro, 2007] en la cual se plantea "cómo los noticieros televisivos dicen hacer justicia y cómo ese decir hace justicia" mediante una estructura que se explica en el siguiente esquema:
A continuación Montenegro [2007] señala que "este decir se constituye a partir de los resultados obtenidos, tanto de formas particulares de tratamiento de la contextualización del caso, la exposición y tratamiento de antecedentes, tratamiento de los actores involucrados y consecuencias del caso, tiempo de duración de la noticia y los efectos de post-producción aplicados a éstas, articuladas todas entre ellas". [Pág. 168]. Todo ello mientras el 67,7% del público receptor dice "hacer labores del hogar" o un 42% "comer" mientras ve el noticiero televisivo, según Encuesta del Consejo Nacional de Televisión de 2005 citada por Montenegro [2007, pág. 76]. Entonces, la noticia, el espacio, el momento, la forma en que se transmite y la dirección que se le imprime al mensaje está todo previamente planificado y puede ser íntegramente manipulable de acuerdo a un guión de presentación del caso. La clave es el conocimiento y manejo del estado de sensibilidad en que se encontrará dicho público receptor.
5. La elección del personaje
¿Por qué Jorge Lavandero aparece involucrado en un caso sensible a la opinión pública, es rápidamente juzgado y condenado, en medio de una presión periodística y mediática creciente que no cesa hasta que el acusado cae en prisión? "¿Porqué no goza de la suerte de Carlos Cruz, Guido Girardi, Ricardo Lagos, de Pinochet, de Francisco Javier Cuadra y de Patricio Aylwin"- se pregunta Zúñiga [2008]- "quienes no fueron tocados por sus "tropelías"?". "El caso Lavandero comenzó meses después de que el senador accediera a convertirse en el candidato del pacto electoral de izquierda". "De los personajes públicos con algún tipo de influencia política, Lavandero fue el único que no se cansó de denunciar la desnacionalización de la gran minería del cobre y los míseros tributos con que la empresa minera justifica su depredación. Lavandero fue apresado a meses de que se aprobara un irrisorio royalty minero, pero el asunto ya se había relevado y era el momento preciso para exigir más royalty o una renacionalización del cobre, siguiendo la tendencia latinoamericana en el último lustro" [Zúñiga, 2008].
Siete veces elegido parlamentario por su Región [IX], tres como Senador y cuatro como Diputado, en sus cincuenta años de carrera política, defensor de los Derechos Humanos y fundador del Diario Fortín Mapocho durante la dictadura de Pinochet, parlamentario denunciante, que hizo del tema del cobre su principal demanda por un impuesto o royalty apropiado, como lo es en todo el resto del mundo, aventajado precandidato presidencial por sobre los esquemas establecidos en el manejo del sistema político chileno, Lavandero reunió todos los requisitos para ser desplazado de la escena política nacional. Según Charlet [2007], Zúñiga [2008] y Montenegro [2007], en el Caso Lavandero asistimos a un caso ilustrativo de "asesinato de imagen", especialmente promovido para destruir la imagen y trayectoria de quien osó reglamentar los altos intereses de empresarios de la gran minería del cobre en Chile y de quien criticó, en el interior de la Concertación, la actitud pasiva de esta colectividad política frente a este relevante tema.
6. Reflexión final
"Asesinatos de imagen", manipulación de la información - que incluye acentos, omisiones y deformaciones -, "poder fáctico", "cuarto poder", son todos conceptos o calificativos con que se representa el lado oscuro de los medios de comunicación de masas. William Randolph Hearst, representado por Orson Welles en su film "El Ciudadano Kane" [1941], constituye uno de los primeros ejemplos de esta manipulación sistemática y sesgada de la información. En esta secuela se atenta contra la verdad, la que constituye la esencia de toda ética periodística. Conduce hacia un cuestionamiento moral de los medios de comunicación en cuanto ámbito o sistema que no respeta la integridad del ser humano o de las ideologías que no forman parte de los propietarios de dichos medios. Comienza a reducirse la Comunicación a una cuestión de propiedad económica donde se canaliza dichos intereses, sin considerar que, con ello, pierde la comunicación su universalidad que desde ahí se intenta transmitir. Semejante al fenómeno universitario, comienza a contraerse hasta convertirse en bastión de una posición limitada y particular.
La universalidad de la comunicación, su veracidad, su amplitud y ubicuidad o presencia múltiple, su capacidad de apertura, significan los valores permanentes de la Comunicación entendida como Ciencia dotada de axiología o cuerpo de valores. Mientras estos valores perduren, como su plataforma de base, también perdurará la comunicación como valor imprescindible en la diaria construcción del ser humano.
Referencias bibliográficas:
- Eco, Umberto: La estructura ausente. Introducción a la Semiótica. Ed. Lumen, Barcelona, 1974.
- Zúñiga, Ariel: El caso Lavandero. Mayo, 2008. www.alterinfos.org
- Montenegro, Sebastián: "La TV: El decir que hace justicia. El Caso Lavandero en la Tele-Administración de la Justicia". Tesis para optar al Grado de Licenciado en Sociología. Universidad Academia de Humanismo Cristiano. Santiago de Chile, Agosto de 2007.
- Díaz, Eduardo: Reflexión ante el Congreso Nacional, Chile, 2007. Archivo Congreso.
- Charlet, Jorge: Una visión ciudadana acerca del Caso Lavandero. www.laopinon.cl
* Mauricio Cárdenas Monroy es doctorando de la Universidad UNIACC. El título original de su trabajo es: 'Utilización de la comunicación con fines destructivos: el caso Lavandero'. Este trabajo fue presentado al foro número 9 de la Cátedra de Desarrollo y Comportamiento Humano.

David Valencia dijo
No por nada ni por cazuela, la mayor parte por no decir todos los medios de descomunicación masivos, están en manos de los dueños del país. De aquellos que fueron fieros con la dictadura, no queda ni uno para remedio, ya que la concertación traidora CONSCIENTEMENTE hizó para que desaparecieran, llegó a tal punto que incluso bloqueó aportes de Holanda, para financiar a revistas como Análisis, también bloqueo el ingreso de medios de Europa para fundar periódicos acá, ha bloqueado hasta ahora que se le restituya a su legítimo dueño la indemnización de El Clarín. Si han permitido estos gobiernos corruptos, que el duopolio se beneficie del avisaje estatal, si ha permitido la concentración en pocas manos la tenencia de radioemisoras.
Con toda esa artillería a favor de un lado, es fácil manejar a un pueblo que se ha acostumbrado a ser borrego y dado a creerse los cuentos, que le venden por millones.
5 Marzo 2009 | 02:46 AM