REPORTAJE

Es sabido que The Paskin se lee en un 60 % en Santiago, permanentemente nos hacen llegar artículos que hacen referencia a la capital.

Hace algunos días nos llegó uno que hace referencia a las gracias del MOP y la cantidad de dinero que le costará a todos los chilenos esas simpáticas y alegres "movidas" a que nos tienen acostumbrados esa noble institución

HOLA:
En un claro ejemplo de discriminación social, el MOP usó un grosero resquicio semántico -cambió la palabra autopista por autovía- para no someter al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental la construcción de un tramo de la autopista Américo Vespucio en las comunas Lo Espejo, La Granja y San Ramón.

Sin embargo, al Presidente Ricardo Lagos cuando inauguró las obras, se le olvidó decir "autovía" y, dijo: "Hoy a partir de esta autopista vamos a tener un símbolo del avance de Chile".

Esta discriminación, no ocurrió en Pedro de Valdivia Norte con el túnel, ni en Vitacura o Las Condes cuando se terminó allí la autopista Vespucio.

Por otro lado, la página oficial de Vespucio Sur dice: "Autopista Vespucio Sur", es decir, la propia concesionaria no se atrevió a usar el término "autovía".

Ahora, la "avivada" del MOP le costará al fisco 25 millones de dólares.

La Contraloría lo obliga a reparar 224 puntos, los mismos que los vecinos proponían desde el principio, si los hubieran escuchado esos trabajos habrían sido de costo de la concesionaria.
El MOP en su afán de congraciarse con la concesionaria fue aún más lejos, para que tuviera operativa la autopista en la fecha prevista 1 de diciembre de 2005 la recompensó con UF 730.012 por "gasto de aceleración" y además con UF 716.110 por "perdidas de ingreso", debido al atraso en el inicio de la operación ¿?.

En todos estos engaños vergonzosos, existen complicidades de servicios públicos como el MOP, CONAMA, Servia etc. con inversionistas poderosos. 

Adjunto la investigación periodística realizada por Ciper.

También un artículo de Patricio Herman de Defendamos la Ciudad.

Herman, con su constancia, fue quien presentó el caso a la Contraloría y logró el dictamen que obliga a rehacer los 224 puntos.  

Saludos,
Germán Díaz

 25 MILLONES DE DÓLARES

Patricio Herman*

Dentro del plan para hacer más expedito el transporte vehicular en la circunvalación Américo Vespucio en la ciudad de Santiago, el gobierno de Ricardo Lagos, a través de la Unidad de Concesiones del MOP, licitó varios tramos y uno de ellos se denominó "Proyecto Sistema Américo Vespucio Sur, Ruta 78, Avenida Grecia", conocido por la opinión pública como "Autopista Vespucio Sur", negocio que se lo ganó la empresa española Sacyr.

Pero los funcionarios públicos que decidieron la licitación optaron por abaratar la inversión del concesionario con el ardid de considerar que la "autopista" no lo era, sino que era una simple "autovía", habida cuenta que sólo las "autopistas" ingresan al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), procedimiento tipificado en la Ley de Bases Generales del Medio Ambiente. Esta mendacidad quedó establecida en el respectivo contrato de concesión para darle un tinte de legalidad.

Pero como muchas trampas se detectan, la Contraloría General de la República, acogiendo una denuncia nuestra, dictaminó que el vulgar criterio del MOP "no se ajustó a derecho, ni a los principios que informan la legislación ambiental ni a las reglas de hermenéutica procurando velar por el interés público comprometido en el ejercicio de sus actuaciones".

Obligó al MOP a ceñirse a la ley, sometiendo el proyecto al SEIA, lo que mereció una solicitud de reconsideración por parte de ese rebelde servicio público, el que fue rechazado de plano por el ente fiscalizador. Entre otras cosas, la Contraloría General le respondió al MOP que "analizadas las consideraciones planteadas, se advierte que ellas sólo tienden a abundar sobre aspectos ya argumentados con anterioridad, sin que se aporten nuevos antecedentes de hecho o fundamentos de derecho que permitan variar el criterio sustentado en el oficio cuya reconsideración se pide".

La Contraloría General fue muy clara al ratificar su posición y vía dictamen Nş 7634 del 15 de Febrero de 2007, ordenó al MOP que la autopista en cuestión debía ingresar al SEIA, "sin perjuicio de las medidas y acciones implementadas para mitigar los impactos generados durante la construcción y explotación de la obra". Por este motivo no nos llama la atención la noticia publicada en algunos medios de prensa el martes 29 de Julio pasado, en orden a que ese ministerio deberá gastar US$ 25 millones en mitigaciones ambientales tardías. Un diario decía que el MOP deberá expropiar terrenos y casas para ampliar veredas, rediseńar las pasarelas, construir parques y áreas verdes en los sitios abandonados, colocar iluminación y pantallas acústicas y que estas obras no se las puede cobrar a la concesionaria, porque no están en el contrato.

Alguien del MOP tomó la decisión de firmar el contrato de concesión con Sacyr liberando a la empresa de ejecutar las obras de reparación y mitigación necesarias en resguardo de las comunidades adyacentes a su trazado y como tenemos buena memoria, en esta ocasión repetiremos lo que sesudamente escribió en un documento oficial el abogado del MOP señor Walter Traub, para justificar el artilugio concebido en ese ministerio: "De las normas revisadas y documentación estudiada, y desde el punto de vista estrictamente jurídico, puede concluirse que el proyecto "Sistema Américo Vespucio, Tramo Ruta 78-Grecia" no se encuentra en el listado de proyectos o actividades descritos por el artículo 10 de la Ley Nş 19.300, lo que a su vez implica que su titular no tiene la obligación legal de someterlo al SEIA, administrado y coordinado por la Comisión Nacional del Medio Ambiente" (sic).

Como los 25 millones de dólares saldrán de los bolsillos de los contribuyentes, sería sumamente provechoso que el obediente abogado Traub diera a conocer el nombre del ministro o del jefe de Concesiones del MOP que lo obligó a decir tamaña barbaridad, teniéndose en cuenta que ese profesional ya no se desempeña en tal ministerio. Pero, si por una lealtad mal entendida, opta por quedarse callado, sería prudente que se conforme una Comisión Investigadora en la Cámara de Diputados para que, ejerciendo esos parlamentarios sus propias facultades fiscalizadoras, determinen quien fue el alto funcionario del Estado que decidió cuidarle los bolsillos a la concesionaria y por ende cargarle la mano injustificadamente a la caja fiscal.

*Patricio Herman, Fundación "Defendamos la Ciudad".

LOS ERRORES DEL MOP EN VESPUCIO SUR QUE COSTARÁN 25 MILLONES DE DÓLARES

Ciper, 20 Febrero, 2009.

 El equivalente a un 10% del total invertido en la autopista urbana Vespucio Sur desembolsará el Ministerio de Obras Públicas (MOP) para costear 224 obras que repararán daños provocados a vecinos.

La concesionaria no pondrá un peso.

Aunque el MOP le ahorró -con un resquicio- someter el proyecto al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, la Contraloría obligó al ministerio a hacer ese trámite y los costos los asumirá la cartera.

Durante un mes CIPER recorrió las zonas con más impactos negativos de la ruta y comprobó el daño en la calidad de vida de cientos de residentes de barrios populares.

 Pedro Ramírez, CIPER

Unos US$ 25 millones le costará al fisco la "avivada" del Ministerio de Obras Públicas (MOP), que intentó saltarse la presentación de la autopista urbana Vespucio Sur al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA). A tres años de que se inaugurará la vía, el MOP fue obligado por la Contraloría a ingresar la autopista al SEIA y el trámite se concretó el pasado viernes 26 de diciembre. La presentación se hizo a través de una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) que reconoce 224 puntos que deben ser reparados porque afectan a unos dos mil vecinos de diversos sectores aledaños a la vía.

Estas 224 obras surgieron de las "observaciones" hechas por los residentes afectados y por los municipios. Lo grave es que son las mismas que han venido presentando lo vecinos desde el momento en que las palas hicieron los primeros hoyos para construir la vía, en 2003. De hecho, el procedimiento del SEIA que el MOP intentó eludir precisamente está diseñado para formalizar la participación y las "observaciones de la ciudadanía" en estos proyectos.

De haber seguido la ruta del SEIA, el MOP o la concesionaria, estas correcciones estarían hechas con cargo a la concesionaria y, estas intervenciones tardías se habrían evitado. Ahora, el costo de las reparaciones se ha disparado porque a estas alturas es necesario incorporar el precio de demoler, para luego reconstruir y, deberá asumirlo el Mop.

El grueso del gasto se hará en los diez barrios donde se desarrollarán las obras de mayor impacto. Estas intervenciones se concentran entre la comuna de La Granja, por el oriente, y Lo Espejo, por el poniente. Ahí, entre otros trabajos, se rediseñarán las zonas donde emergen tres túneles de pasos vehiculares y el entorno de dos pasarelas, se ampliará un tramo de la caletera sur, se instalará una pista de aceleración y se construirán dos cruces vehiculares nuevos.

El costo de demoler

Las nuevas obras beneficiarán directamente a no más de dos mil personas que quedaron expuestas de manera permanente a altos niveles de ruido, con serias dificultades para desplazarse y en riesgo de sufrir accidentes. Claramente, el número de beneficiados es bajo para el alto monto de la inversión, lo que grafica el pésimo negocio que hizo el MOP al hacerle el quite al SEIA.

El inspector fiscal del MOP para Vespucio Sur, Alejandro Molina, reconoce que el costo de las obras habría sido mucho menor si las "observaciones de la ciudadanía" se hubiesen tomado en cuenta cuando se construía la ruta, pero no aventura cifras respecto de cuánto se habría ahorrado:

-Para el MOP es mucho más barato hacer la participación ciudadana y tomar la decisión de cambiar un poste antes de la construcción que después. Siempre es más caro arreglar que hacer algo nuevo.

El mismo Molina dice que uno de los puntos que más les pesa es que la opinión pública interprete las decisiones del MOP en Vespucio Sur como discriminación social, porque afectaron a barrios populares. Pero, se trata de una comparación que surge espontánea si se toma en cuenta el respeto del MOP a los plazos legales para que los vecinos de Pedro de Valdivia Norte, en Providencia, presentaran sus reparos al túnel del cerro San Cristóbal y porque en la construcción de Vespucio Oriente operará sin trabas la participación de los residentes de Ñuñoa, La Reina, Vitacura y Las Condes.

Eso no ocurrió en las comunas más pobres que traviesa Vespucio Sur -La Granja, San Ramón, La Cisterna y Lo Espejo-, que han sido las más activas para acusar los efectos adversos de la vía en sus barrios, al punto que en estos tres años se han negado a completar el trámite de recepción de obras de las caleteras.

Dino Navarro, jefe de la División de Coordinación Técnica de Concesiones, explica que no se trató de un acto de discriminación y que se debe tomar en cuenta que Vespucio Sur fue una de las primeras autopistas urbanas, con un diseño que se remonta a fines de los años 90, cuando la "sensibilidad" ambiental era menor:

-Hace diez años la necesidad fuerte era construir infraestructura vehicular, porque el país tenía un déficit que se calculaba en esa época en el orden de los US$ 10 mil millones. Hoy ya está completa la ley sobre impacto ambiental y su reglamento, por lo que se ha incorporado como parte del concepto global en el desarrollo de las obras del MOP.

Más allá del "aprendizaje" que haya tenido el MOP, lo cierto es que la autopista se inauguró hace sólo tres años, en 2005, y que al momento de iniciar sus operaciones bastaba con mirar como quedaron algunos barrios para darse cuenta de que -con ley ambiental completa o sin ella- el MOP no podía abandonar a esos ciudadanos. Pero lo hizo. Y sólo una resolución de la Contraloría lo obligó a corregir su error.

Cemento y asfalto

"¿Cómo pudieron hacer esto? ¡A esta gente la liquidaron!". El reclamo sale de la boca del Director del Tránsito de la Municipalidad de San Ramón mientras camina por el inhóspito peladero de cemento y asfalto en que quedó convertida la primera cuadra de calle Carlos Dávila. Manuel Pavez trata de soportar el calor del mediodía, pero el sol rebota en el concreto y se devuelve en una oleada infernal que recalienta las suelas. No hay un centímetro cuadrado de sombra. De los aromos y acacios que alguna vez ornamentaron aceras y antejardines, no queda ni la nostalgia. Los arrancaron los constructores de la autopista Vespucio Sur. Los mismos que tapizaron con concreto de esquina a esquina.

-Es bueno que haya venido a esta hora -dice Pavez-, para que vea por qué los vecinos viven encerrados. No es sólo el calor, también por el ruido y porque les dejaron unas veredas estrechísimas.

Allí, justo en la calle Carlos Dávila, emerge un túnel de dos vías que atraviesa la autopista Vespucio Sur a nivel subterráneo. Sus residentes se sacaron el premiado. Por Dávila pasan, obligados, los vehículos que van a la municipalidad, al hospital y a Carabineros, y también los peatones que se dirigen al Metro o al Transantiago. Durante todo el día, el paso subterráneo traga buses y camiones. Cada un, dos por tres, los motores resuenan y el ruido se amplifica en el socavón. Y cada ciertos intervalos la tronadura obliga a hablar a gritos para ser escuchado.

¿Podría ser peor? Lo es. El túnel fue hecho en curva y una pista emerge justo frente a una casa. "Vivimos con miedo", dice la dueña de la vivienda que queda en la mira de los conductores.

-La primera vez que nos reunieron, nos mostraron unas imágenes de cómo íbamos a quedar con la autopista. Tenía áreas verdes y pantallas para el ruido. Nunca más vi las famosas pantallas -dice Andrea Sarobe, representante de la "Agrupación Social y Comunitaria de Residentes de Carlos Dávila y Otros", una organización que nació para batallar cuando la calidad de vida de los vecinos se diluyó entre el cemento y el alto tráfico.

El pasado 26 de diciembre, por primera vez desde que se inauguró la autopista, los residentes de las diversas zonas afectadas por la vía recibieron una noticia esperanzadora. La resolución de la Contraloría había surtido efecto. Ese día el MOP ingresó al SEIA una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) en la que detalla los 224 trabajos de reparación.

El inspector fiscal Alejandro Molina confirmó que el costo de las obras llegará a los US$ 25 millones. La cifra representa casi un 10% del monto total -US$ 280 millones- que se invirtió en la autopista. Otras fuentes del ministerio estiman que el desembolso superará los US$ 30 millones.

Lagos: "Símbolo del avance de Chile"

Patricio Herman, presidente de la Agrupación Defendamos la Ciudad, fue quien denunció ante la Contraloría cómo el MOP eludió el SEIA.

-Si pasaba por el SEIA -explica Herman- los vecinos iban a objetar partes del proyecto. Acá se facilitó el negocio al concesionario y se le evitó la molestia de gastar en obras que mantuvieran la calidad de vida de los vecinos. La Contraloría nos dio la razón y la autopista tuvo que ingresar al SEIA. Ahora, esto lo pagará el Estado. Todos vamos a pagar para facilitarle el negocio a la concesionaria. Eso nos parece inaceptable. Si es necesario, vamos a denunciar estos hechos al Ministerio Público.

Vespucio Sur recorre casi 24 kilómetros sin cruces a nivel y cuenta con 15 telepeajes (ver plano de ubicación). A pesar de sus características, el MOP no la calificó como autopista -eso lo habría obligado a someterla al SEIA-, sino como "autovía", amparándose en el Decreto 83/85 del Ministerio de Transportes. Además, ante la Contraloría el ministerio argumentó que a la fecha de la licitación las normas ambientales no habían definido el término "autopista".

La Contraloría estimó que el decreto de Transportes no era aplicable, pues sólo clasifica las vías con "criterios de operación de tránsito y flujos de circulación", y consideró que este caso requería una norma de clasificación ambiental. Por lo mismo, el contralor dictaminó que no habiendo a esa época una definición de "autopista" en las normas ambientales, correspondía aplicar la del Diccionario de la Real Academia Española, que calzaba a la perfección con la obra: "Carretera con calzadas separadas para los dos sentidos de la circulación, cada una de ellas con dos o más carriles, sin cruces a nivel".

El 29 de noviembre de 2005, ya en los descuentos de la campaña presidencial de ese año, el Presidente Ricardo Lagos cortó la cinta de Vespucio Sur. Y en su discurso no habló de "autovía".

-Hoy, a partir de esta autopista -dijo Lagos-, vamos a tener un símbolo del avance de Chile.

Pero más allá del beneficio que acarreó este "símbolo" en materia de conectividad vial, lo cierto es que tenía gruesas fallas, como lo reconoce el inspector Molina. Un ejemplo son los cruces en La Granja, San Ramón y La Cisterna, donde las veredas y calzadas son tan angostas que los postes quedaron en medio de las aceras:

-Hay postes en las veredas -admite el funcionario- y yo no lo voy a justificar. Hay que expropiar más. En vez de haber expropiado un metro y medio había que expropiar cinco. Es imposible la circulación por las veredas.

Convenio monumental

Algunos funcionarios del MOP reconocen que ingresar al SEIA habría retrasado la construcción de la autopista debido a los plazos contenidos en las normas ambientales, arriesgando a que el corte de cinta se realizara cuando ya estuviese decidida la elección presidencial de 2005.

Mediante un "convenio complementario" el MOP encargó obras adicionales a la concesionaria. Entre estos trabajos se contaba nada menos que las estaciones de Metro y el traslado de las tuberías y líneas de servicios básicos, como agua potable, electricidad y telefonía. El volumen de las nuevas obras hizo temer que la autopista no estuviera operativa en las fechas previstas, por lo que se compensó a la sociedad concesionaria con UF 730.012 por "gastos de aceleración", para que habilitara las vías a más tardar el 1 de diciembre de 2005. Y se otorgó a la empresa UF 716.110 por "pérdidas de ingreso", debido al retraso en el inicio de la operación.

Los convenios complementarios permiten al MOP entregar obras millonarias, sin licitación, a empresas ya favorecidas con concesiones. Un estudio publicado por el CEP indica que el 25% de la inversión total en obras concesionadas ha sido pagado por el fisco por estas negociaciones sin licitación. La asociación de Concesionarios de Obras Públicas (Copsa) calcula esa cifra en 18,6%. En todo caso, el primer convenio complementario de Vespucio Sur fue monumental, si se toma en cuenta que la licitación de la autopista tenía un presupuesto estimado de UF 9.200.000 y que el convenio fijó el costo de las obras adicionales en UF 8.138.024.

"Fue un fraude"

El director de Obras de la comuna de Lo Espejo, Gerardo Alonso, afirma que todo el proceso de construcción se hizo de espaldas a los municipios:

-Nos mostraron un montón de elementos visuales que graficaban cómo iban a quedar las pasarelas, las protecciones contra el ruido, las áreas verdes. Después descubrimos que nos habían mostrado un recorrido virtual que pasaba por sectores más al oriente o más al poniente, pero que no era de nuestra comuna.

Alonso indica que nunca les mostraron un plano o maquetas, sólo imágenes genéricas: "Realmente fuimos sorprendidos. Para nosotros fue un fraude".

El Secretario Comunal de Planificación de La Granja, Jorge Córdova, corrobora que los municipios no conocieron planos y que la actitud del MOP fue una defensa permanente de la concesionaria, ajustándose estrictamente a las bases de la licitación, aunque fuese obvio que eso incubaba un perjuicio para los residentes:

-Hubo situaciones -cuenta Córdova- desastrosas desde el principio. El atravieso de Coronel lo metieron literalmente a presión en el perfil que tenía la calle. Ahí quedó la salida del paso bajo nivel, una calzada de una pista y una acera de unos 80 centímetros con los postes al medio. Pero estuvieron negados desde el principio para hacer mayor expropiación, áreas verdes o dejarlo como paseo peatonal.

La asesora urbanista de Lo Espejo, Verónica Belaúnde, ratifica que no recibían información y que desde el MOP les respondían que lo que se construía en la franja concesionada era responsabilidad del ministerio y no del municipio. Cuenta que tuvo que aprender a jugar rudo:

-En el proceso de expropiación nunca estuvimos informados, salvo cuando nos expropiaron un terreno municipal. Pero acá llegaron los tasadores porque requerían los "informes previos". Esa fue nuestra oportunidad, nuestro negocio. Teníamos obligación de pasarles lo que pidieran, como a todo ciudadano, pero como era tan urgente para ellos, les dijimos: "Bueno, lo podemos sacar rápido, pero tú me pasas los planos". Así nos fuimos informando de las expropiaciones de todos los terrenos y qué iba a ocurrir en nuestro tramo.

Pablo Badenier, secretario ejecutivo de Medio Ambiente y Territorio del MOP, explica que una vez que la Contraloría ratificó que Vespucio Sur debía entrar al SEIA, el ministerio optó por hacerlo con el formato de una DÍA y no de un Estudio de Impacto Ambiental (EIA).

-El EIA -comenta Badenier- permite una participación ciudadana formal. Pero en sus plazos de 60 días no alcanzábamos a hacer bien la participación. De hecho, el proceso para construir la DÍA tomó un año Y se pudo tener una participación igual o mejor que en un EIA.

La recopilación de información fue encargada a la consultora SIGA. Con esos antecedentes se hizo la nómina de 224 obras que fueron incorporadas a la DÍA como "Compromisos ambientales voluntarios". El Artículo 15, letra D, del reglamento del SEIA indica que estos compromisos son aquellos "no exigidos por la legislación vigente, que el titular del proyecto o actividad contemple realizar". Según informó la Conama Metropolitana, al ser incluidos en la DÍA estos compromisos adquieren carácter de obligatorios:

-Pasan a ser parte de las condiciones de viabilidad ambiental del proyecto (...) Como son compromisos voluntarios, la forma y los plazos para su ejecución dependerán de manera exclusiva de la forma en que el titular los ha contemplado. Sin embargo, en la medida que la ejecución de los compromisos no señale de manera expresa plazos de ejecución, debe entenderse que su exigibilidad será inmediata -se informó en el organismo.

En este caso, la DIA no incluye plazos, lo que significa que una vez resuelta favorablemente la calificación ambiental, el MOP debe poner en marcha los procesos para efectuar estas obras, pero es un hecho que tomarán tiempo:

-Algunas requieren generar proyectos de ingeniería y de planimetría de las expropiaciones. Estamos hablando de plazos bastantes significativos -dice Dino Navarro, de Concesiones.

Las sanciones a que se expone el MOP si no cumple los "compromisos" son más bien simbólicas: amonestación, multa de 500 UTM (unos $18,8 millones de pesos) o revocación de la resolución que aprobó el proyecto. Y cuesta imaginar que se clausure una autopista, que funciona hace tres años, por una resolución ambiental.

Día de los inocentes

Badenier reconoce que los antecedentes que originaron los "compromisos ambientales voluntarios" eran conocidos por el MOP, debido a que los vecinos y municipios ya se los habían presentado. Respecto de por qué se tomaron en cuenta recién ahora, cuando están obligados por la Contraloría, explica:

-Gracias a muchas observaciones de la ciudadanía, se mejora la operación. Pero son mejoras a nivel micro. Ninguna observación de la ciudadanía va a llevar al inspector fiscal a construir una pasarela, pero sí a reinstalar pantallas acústicas y señalética. Ahora se recogieron, de manera más integral, observaciones que requieren financiamiento no de la mantención u operación de la autopista, sino de volver a tener un acuerdo con la concesionaria.

A pesar de las palabras de Badenier, la Sociedad Concesionaria Autopista Vespucio Sur S.A. (conformada por Itinere Chile, Sacyr Chile y Acciona Concesiones Chile), no tiene interés en discutir cómo se financiarán estas obras. La empresa informó a CIPER que no haría declaraciones sobre un proceso en que -a su juicio- no le cabe participación.

-La concesionaria ejecutó las obras de acuerdo a las bases. No hay duda, la responsabilidad es del ministerio -señaló una fuente relacionada con las empresas concesionarias.

Pero hay puntos que deben acordarse con la empresa y que inquietan a los municipios. En Lo Espejo, por ejemplo, se preguntan cómo se hará el puente en calle Ferrocarril, porque consideran poco probable que la concesionaria acepte que le corten el flujo de las vías expresas durante la construcción. El inspector fiscal señala que hay mecanismos que permiten instalar el viaducto casi sin afectar el tránsito: "Se puede traer la estructura hasta en helicóptero (...), pero cortar la vía resulta muy caro para el país".

La presentación de la DIA sufrió un retraso de tres meses -inicialmente estaba programada para septiembre-, pero a pesar del aplazamiento todos sabían que su ingreso al SEIA debía hacerse en 2008. Así lo comprometió el ministro Sergio Bitar cuando a fines de julio el MOP confirmó que preparaba la declaración. El 29 de ese mes, Bitar apareció temprano en el paso subterráneo de La Granja. Estaba invitado a tomar desayuno en casa de la vecina María Angélica López.

-El ministro no podía creer cómo nos habían dejado -recuerda la residente Lidia Abarca-, con cemento por todos lados y con los postes de la luz metidos en las casas, porque no cabían en las veredas.

Justo cuando Bitar se retiraba, Andrea Sarobe no perdió la oportunidad de llevarlo al cruce de Carlos Dávila.

-Cuando se bajó del auto, le dije: "Ministro, esto en Las Condes no hubiera ocurrido". Él miraba y miraba, en silencio. Cuando vio que el túnel desemboca frente a una casa, dijo: "Vamos a solucionar esto. Va a estar entregado de aquí a fin de año".

Efectivamente, cinco días antes de que acabara el 2008, entre Navidad y Año Nuevo, el MOP presentó la DIA. Fue el viernes 26 de diciembre cuando muchos hicieron sandwich para disfrutar del último fin de semana largo del año. Entre viejos pascueros y asados y fuegos pirotécnicos solo una breve nota de El Mercurio  del 28 de diciembre, día de los inocentes,  dio cuenta de los US$ 25 millones que costará reparar eñl daño causado por el MOP a decenas de familias de barrios populares.

 Las diez obras de mayor impacto serán  

  • Construcción de un paso vehicular en calle Ferrocarril (Lo Espejo)
  • Ampliación de carretera a dos pistas en tramo Pablo Neruda-Ferrari (Lo Espejo)
  • Construcción de pista de aceleración en pasarela Astaburuaga (Lo Espejo)
  • Rediseño de sector pasarela en calle Cobija (La Cisterna)
  • Rediseño de sector pasarela en calle Industria (La Cisterna)
  • Rediseño de atravieso en calle La Granja-Cerro Negro (La Cisterna-San Ramón)
  • Rediseño del atravieso en calle Carlos Dávila (San Ramón)
  • Construcción de un paso vehicular con cuatro pistas en La Bandera (San Ramón)
  • Rediseño urbano y de tránsito en zona norte del nudo vial Santa Rosa (La Granja).

• Rediseño del atravieso en calle Coronel (La Granja)