RESPUESTA DE UN DIRIGENTE DE ANDIME A LA PROPUESTA EDUCACIONAL DE EDUARDO FREI RT.
Hugo Morales Vera (Presidente ANDIME, SECREUC, Región Metropolitana)
Estimado amigo:
He leído con atención su documento esperando encontrar una propuesta salvadora para la educación de este país. Cuál sería mi desencanto, al leer con atención hasta las últimas páginas, esperando encontrar una propuesta revitalizadora de nuestra alicaída educación que, aprovechando mis desvelos, he decidido contestarte, para ver si puedo dejar esbozar algunas ideas sobre una propuesta de futuro. No fue así, encontré, en su lugar, una gran síntesis diagnóstica de lo ocurrido estas dos últimas décadas, bajo los gobiernos de la Concertación con un dejo evidente de complacencia ante lo obrado en el tema a pesar de los magros resultados. Esperé encontrar una propuesta valiente sobre la recuperación del rol de Estado en esta materia; aunque para ser justo, con mucha timidez y debilidad lo mencionas en algunos de los párrafos finales, por ejemplo, cuando te refieres a la educación técnica superior, que por cierto comparto.
Estos días que he estado enfermo en la intimidad y serenidad de mi hogar, entre otras cosas, he leído con atención los correos que me llegan sobre lo que avanza la comisión de educación que armara nuestro común amigo Osvaldo y los apuntes de Mauricio sobre las propuestas de cada uno de los camaradas que han acogido el llamado a discutir un programa de educación para el futuro gobierno de Eduardo Frei RT. Los apuntes de Mauricio registran claras intervenciones a favor de discutir, en el seno de una reunión de democratacristianos, el rol de Estado, sin embargo la síntesis que en los mismos correos envía Carlos Ortiz, omite el desarrollo de la actuación que en estas materias debería tener un Estado fuerte, potenciado, pensando, financiando y administrando directamente la educación del Chile del siglo XXI. Hay miedo, hay temores, a juzgar por el retraimiento de los planteamientos, no sé si al qué dirán por sostener una propuesta que en casi 40 años se le imprimió la fama de débil, ineficiente, incapaz para gestionar tan importante área en el desarrollo del país.
Al 50% de escuelas fiscales que aún quedan a pesar de la constante lucha por parte de la dictadura de demolerla y borrar la de la faz de chile y de los casi 20 años de gobiernos concertacionistas por omitir un proyecto en serio que aborde el tema desde una perspectiva integral, es necesario, a mi juicio, reponer el tema de la Administración Estatal. No es necesario asustarnos con el tema, no estoy proponiendo que inventemos la rueda pues a escala mundial, la educación privada oscila entre un 10% y un 15% aquí ya va en un 50%. En Irlanda, según leía en un diario, la enseñanza privada raya en el 1%, y en Italia es de un 7% la primaria y de un 4,6% la secundaria. En los países denominados "en desarrollo", como el nuestro, ha propiciado el avance de la enseñanza de propiedad privada hasta un 30%. En Brasil, la educación no universitaria de matrícula privada no excede el 11%; en México llega a un 12%; y en Perú al 17%. Chile supera con creces esas cifras. Es el extremo de la liberalización de la enseñanza, con los pobres resultados por todos conocidos. Entonces para qué vamos a seguir con lo mismo. En los primeros años de la concertación se nos dijo que los resultados en educación son lentos y hay que esperar para ver los resultados, cuestión que comparto. Pero ya han pasado casi veinte años y de nuevo estamos discutiendo lo mismo a la luz de los pobres resultados sin considerar el derroche de plata que esto ha implicado.
No me refiero a la vieja escuela pública que entregó todo lo que puedo dar, con señero ejemplo, en los momentos de un Chile que ya pasó. No se trata de "rescatar" la Educación Pública, porque esa era otra, para otro chile que ya no está. Es necesario instaurar la Educación Pública del Chile actual, para estos nuevos jóvenes que la misma economía de mercando, a través de sus propuestas educativas, llena de programas, muchas veces inconexos, ha formado en la sociedad junto a los medio de comunicación, y la aldea global del conocimiento, cada vez más accesible a un gran porcentaje de jóvenes a través de Internet. No en vano somos el país con más computadores percápita de America latina, y con mayor conectividad. Este joven franco consigo mismo, sin dobles estándares con acceso a la información universal, que vive en las poblaciones de Chile requiere Educación Pública con todas sus letras porque no es necesario llamarle de manera distinta. Pero se trata de la Neo Educación Pública, la educación que requiere este nuevo Chile.
Este ultimo tiempo se han evidenciado, a juzgar por los dichos de la respectiva autoridad, dos grandes problemas de este país: Altos índices de alcoholismo y problemas de obesidad en toda la sociedad y por cierto en la comunidad escolar con todas las enfermedades derivadas y sin considerar la mortalidad por accidentes generadas por el alcohol. Entonces, este país es un carrete. Estamos de fiesta hace rato por los visto, todos gordos y curados. No me imagino en todo caso, un Chile penca, al contrario es difícil imaginarse a una persona comiendo a destajo que se sienta mal, primero porque es un placer y segundo por que puede hacerlo. Y qué hablar de imaginarse gente bebiendo que lo esté pasando mal. Entonces al contrario de lo que hablan las cifras de la ciudad de Santiago que casi la mitad de los ciudadanos tiene enfermedades mentales, en ellas se incluye el alcohol, por cierto, se trata de ciudadanos que no lo pasan mal, a juzgar por la conductas que hemos adquirido, y que el sistema nos ha permitido.
Nuestros adolescentes andan en el mismo carrete. Para este Chile, para la mitad que no ha tenido acceso a la educación de mercado se requiere educación pública financiada y administrada directamente por el Estado, sin miedo. Y por esto es importante que nuestro núcleo de profesores ponga especial interés en el Proyecto sobre Educación Pública que está en la cámara y discuta ahora la importancia del rol de estado en la Neo Educación Pública que hoy se requiere.
Ese proyecto que envió la Presidenta para acallar a los vociferantes que reclamaban por la omisión del tema en la LEGE se trata, a mi juicio, de un proyecto improvisado para salir del paso y dejar tranquilo a los nostálgicos del Estado que tanto molestan. Crea estructuras sobre estructuras para lo mismo que ya existe, tal vez con el oculto interés de su exterminación total.
Una Escuela Pública con la dirección de un profesor reconocido por sus pares, tal vez de dilatada trayectoria, que sea un líder pedagógico para dirigir la escuela pública, con suficientes grados de autonomía administrativa en todos los ámbitos y autonomía financiera que no ahogue los ímpetus de innovación de la comunidad que compone ese Escuela Pública. La experiencia administrativa actual de la escuela pública - hoy municipal- ha demostrado fehacientemente que las superestructuras han ahogado y cercenado lo ya existente. Qué cosa distinta propone entonces el proyecto si cambia una Corporación o Daem por las Corporaciones Locales de Educación Pública - Título II del Proyecto de Ley que Fortalece la Educación Pública- en donde de seguro irán a ir parar los mismos actores con las mismas prácticas y los mismos paradigmas para seguir ahogando a los ya mermados colegios públicos que quedan.
Esta Escuela Pública autónoma debe estar regida por los principios internacionales sobre accountability, que si bien en castellano no tiene traducción literal, tiene que ver tanto con la responsabilización de la administración pública sobre rendir cuentas a los ciudadanos, como con el derecho de estos últimos de controlar la acción de quienes los gobiernan.
Sí, me refiero a un Colegio del Estado autónomo. Qué de raro tendrá una escuela fiscal con presupuesto propio asignado directamente por el Estado -En el Proyecto de Fortalecimiento de la Educación Pública correspondería al Servicio Nacional de Educación- sin las odiosidades del sistema de subvención impreso por la LOCE que distrae a la comunidad escolar en una escalada de mentirillas para "hacer funcionar el negocio". Qué de raro tendrá una escuela fiscal con nombre propio y proyecto educativo que ofrecerle a la comunidad. Qué de raro tendrá una escuela pública con autonomía pedagógica donde la voz especializada en estas materias de los profesores ilumine el actuar de la comunidad organizada de padres y alumnos. Qué de raro tendrá una escuela del Estado que le exija al director -líder pedagógico y administrativo- resultados financieros de su escuela y académicos de sus alumnos.
Para qué crear más estructuras sobre la escuela, si la escuela es una institución posible de administrase por los propios profesores con los especialistas de apoyo que se requieran en las materias propias de cada tema, quién nos convenció que se requieren estructuras que le hagan el trabajo administrativo al profesor, porque al parecer fue considerado incapaz en estos menesteres.
Una propuesta de Educación Pública atractiva irá con el tiempo, en el contexto de mercado, atrayendo la matrícula y por tanto asegurando su crecimiento sostenido y en consecuencia recuperando la credibilidad de los ciudadanos en su propuesta. La verdadera preocupación por una Educación Pública gratuita y de calidad está radicada en los sostenedores de colegios subvencionados, porque se les instalaría la auténtica competencia. El Chile de hoy está dispuesto a poner a sus hijos en una escuela pública -sobre un 70% opta por esta alternativa en estudios recientes- que le dé garantías de una educación de calidad.
Necesitamos refundar la Educación Pública.
Pido que discutamos la Educación Pública del Chile de hoy.
