CARLOS MARIGHELA, EL ‘CHÉ' BRASILEÑO
Por ARTALEX
EL AÑO 1964 fue dramático en el enorme territorio del Brasil. Y lo que vendría más tarde fue aun peor. Militares ultraderechistas comandados por el general Humberto Castelo Branco, el día 31 de marzo de ese año, dieron un violento golpe de estado, sacaron del gobierno constitucional al Presidente Joao Goulart e iniciaron la puesta en marcha del programa que Estados Unidos había diseñado para América Latina: el de la Política de Seguridad Nacional.
Las cárceles se llenaron con ciudadanos comunes, a los que el militarismo llamaba "terroristas". Partidos políticos, sindicatos, gremios, centros de alumnos, federaciones obreras...se convirtieron de la noche a la mañana en "enemigos de la patria brasileña". Toda la prensa escrita, hablada, audiovisual, etc., incluyendo el cine, quedó en manos de los censores uniformados y de sus lacayos civiles. Las universidades pasaron a ser centros de espionaje y delaciones. Los derechos elementales fueron conculcados, prohibidos y desterrados del país. La tortura se puso de moda; decenas de miles de brasileños sufrieron los desastrosos efectos de las técnicas brutales "de interrogación" que los servicios de inteligencia norteamericanos pusieron a prueba en ciudades como Río de Janeiro, Belo Horizonte, Sao Paulo y otras.
Fue entonces que un hombre salió al paso de los golpistas anunciando que lucharía hasta dar la vida para sacar al militarismo y al fascismo de su país. Ese hombre se llamaba Carlos Marighela.
Había nacido en Salvador (Bahía), el año 1911, y esta es su historia.
A los 18 años cursó estudios en ingeniería en la Escola Politécnica da Bahía, donde comienza a militar para el Partido Comunista Brasileño (PCB). En 1935, siendo ya miembro de la Comisión Especial del Comité Central del PCB, se traslada a Río de Janeiro. Asume allí la responsabilidad por todo el trabajo de imprenta y divulgación del partido. El 1 de mayo de 1936 es nuevamente apresado y soporta durante 23 días torturas a manos de la Policía Especial. Es puesto en libertad después de un año y se muda a São Paulo, donde, a los 26 años de edad, conforma el Comité Estatal de São Paulo del PCB. Desde su puesto en la dirigencia paulista concentra su trabajo político en, por un lado, la reorganización de los militantes paulistas quienes habían sido duramente golpeados por la represión, y en combatir al terror impuesto por el régimen dictatorial de Getulio Vargas.
En 1939 vuelve a ser encarcelado y torturado. El régimen intenta someterlo por medio del aislamiento, enviándolo a la isla de Fernando de Noronha, donde se aboca a la formación cultural y política de sus compañeros de cárcel. Es su tercera prisión en seis años. El prestigio político ganado por sus años de militancia dentro y fuera de las mazmorras, induce a la población a elegirlo representante por Bahía a la Asamblea Constituyente. Pero la apertura democrática resulta ser breve, y en 1948, a pesar de estar casado, vuelve a la clandestinidad. Esta vez permanentemente.
Desde la clandestinidad participa en las principales luchas políticas de los años 50, la defensa del monopolio estatal sobre el petróleo, contra el envío de tropas a Corea, contra la desnacionalización de industrias, etc., y pasa a integrar la Comisión Ejecutiva del Comité Central del PCB en 1952. Al año siguiente el partido lo envía a la República Popular China donde durante 15 meses estudia la experiencia de la revolución en ese país.
LA LUCHA FINAL
El día 09 de mayo de 1964, pocas semanas después de haberse producido el golpe militar de Castelo Branco, la policía irrumpe en un mitin en un cine del barrio de Tijuca (en Río de Janeiro), y Carlos Marighela, quien estaba desarmado en la tarima, es baleado a quema ropa en el vientre. Una movilización política en su defensa -con la participación de varias embajadas acreditadas en Brasil- logra que se le conceda un amparo de habeas corpus y que sea puesto en libertad. Marighela relata el episodio en un pequeño libro, "Porque resisti à prisão". En los últimos seis capítulos de ese libro, el autor explicita sus críticas a la orientación electoralista del PCB y a su política de alianzas con partidos burgueses.
En Agosto de 1967, en desobediencia abierta a la dirección del PCB, viaja a Cuba para participar en la 1ª Conferencia de la Organización Latino-Americana de Solidaridad (OLAS), donde conoce a Salvador Allende y al Ché Guevara. Ese viaje le costó su membresía en el partido, pero una vez expulsado se vio en mayor libertad de acción. A comienzos de 1968, junto con el también ex-dirigente del PCB Mario Alves, funda el Partido Comunista Revolucionario de Brasil (PCR), cuya meta inmediata era la creación de una "dirección político-militar unificada" para dirigir la lucha armada contra la dictadura militar.
Es entonces que funda Acción Libertadora Nacional (ALN), organización que con la adhesión de pequeños grupos de estudiantes y militantes, inicia la acción revolucionaria en algunas ciudades. El grupo de Marighela obtiene armas en ataques a comisarías y se financia con asaltos a bancos. En un solo año sustrajo montos con valor equivalente a más de US$300.000 en bancos de São Paulo, y otros US$200.000 en Río de Janeiro.
En septiembre de 1969 un comando del ALN secuestró al embajador estadounidense en Brasil, Charles Burke Elbrick, y lo canjearon por quince revolucionarios presos, no todos del grupo de Marighela. Al año siguiente (1970) secuestraron al cónsul japonés, Nobuo Okuchi, quien fue intercambiado por cinco presos, incluyendo a una monja católica, Madre Superior de un orfelinato, quien había sido arrestada, incomunicada por un mes y sometida a torturas eléctricas. Estas acciones tuvieron gran repercusión política en el ámbito internacional, pero instaron al gobierno militar a aumentar al máximo la represión, reinstaurando incluso la pena de muerte.
El 04 de noviembre de 1969 Marighela fue emboscado por policías y agentes de inteligencia del ejército siendo asesinado a tiros en el auto en el que viajaba. El ALN intentó continuar operando, pero acabó por ser desarticulado y la opción violenta desaparece completamente en 1974.
Enterrado como indigente en el cementerio de Vila Formosa, en São Paulo, el cadáver de Marighela fue trasladado a Bahía el año 1980. En 1999 se instaló una placa en su honor y memoria en el mismo lugar donde se produjo su muerte, frente al número 815 de la Alameda Casa Branca en São Paulo.
Me parece que entre esos 15 presos que fueron canjeados por Charles Burke Elbrik, se encontraba la actual jefe de la secretaria de gobierno y talvez futura presidente de la república Dilma Russef, como tambien el ex jefe de la casa civil ( no me acuerdo del nombre y cazado judicialmente por corrupto) y otros figurones de la politica actual Brasileña.
Obrigado pela lembrança.
Acho que ninguém pode esquecer o trabalho cheio de honestidade feito por um dos maiores e mais grandes revolucionarios da America Latina: Carlos Marighela!!!!
Carlos Antonio da Silva -Belem do Pará