ALARME CITOYENS ! FORMEZ VOS CONVICTIONS !
Luis CASADO
La Marsellesa, el himno nacional galo, convoca al pueblo de Francia a la defensa de la República con el conocido verso: "Aux armes citoyens, formez vos bataillons" (¡Ciudadanos, a las armas!, ¡Formad vuestros batallones!).
Bendito siglo XVIII. En la presente centuria en la que tenemos el privilegio de sobrevivir, Nicolas Jallot tuvo que cambiar el verso por otro no menos necesario y urgente: "Alarme citoyens! Formez vos convictions!", que traducido a la parlancia castellana es algo así como "¡Alarma ciudadanos! ¡Formad vuestras convicciones!".
Jallot, autor de un interesante libro cuyo título "Manipulación de la opinión pública" es todo un programa, señala: "Mi crítica (de las encuestas) se refiere principalmente al uso -a veces inaceptable- que se hace de este instrumento. Su utilización para fines de maniobras políticas y de manipulación de la opinión pública debe cesar. De otro modo la utilización de las encuestas en período electoral se transformaría en una desviación gravísima, una verdadera negación de la democracia".
Nada más, nada menos. Nicolas Jallot cree necesario llamar la atención de todo el mundo con relación a la metodología y a la pobre credibilidad de los resultados de las encuestas: "¡No olvidemos que las encuestas no son sino encuestas! Los límites de las encuestas son conocidos y se ha constatado que las respuestas dependen de la forma en que las preguntas son formuladas y del modo en que ellas son comprendidas por los encuestados. También son tributarias del momento "T" en que son planteadas y del número de personas que aceptan responder, o más bien del porcentaje que rehúsa responder, etc."
Hace unos días, Eduardo Engel, un pájaro que no es santo de mi devoción, advertía en la prensa de Santiago de la necesidad de transparentar las encuestas telefónicas como se ha transparentado el funcionamiento del mundo público. Dios quiera que no se transparente del mismo modo porque si fuese el caso estamos rejodidos.
Como quiera que sea, Engel pone en evidencia la perversión de las encuestas y la manipulación descarada de los métodos utilizados.
Con esos métodos resulta que Michelle Bachelet es más popular que Nicolás Ceaucescu en la época del socialismo real, o que Saddam Hussein poco antes de la invasión yanqui. Si Erich Honecker estuviese vivo no cabe duda que la envidia lo volvería a matar.
En estas condiciones, aquellos que nos "sondean" nos dicen lo que pensamos, o más bien lo que debemos pensar, adjudicándole a cada candidato presidencial porcentajes sacados de la manga, pero que tienen el objetivo de transformar la manipulación en realidad. O al menos la percepción que la ciudadanía tiene de ella.
Los economistas no andan lejos, pero ellos al menos leen las tripas de las aves. Se equivocan igual, y los objetivos son los mismos: la manipulación.
Y no falta quién pisa el palito. Si no fuese el caso... ¿Para qué hacer encuestas? De ese modo, en un proceso similar al de las profecías autocumplidas que generan los cretinos de la Bolsa, los especuladores, uno que otro presidente de Banco Central cuando aun tenían credibilidad, y los beneficiarios de información privilegiada -como un cierto Piñera-, se logra modificar el cuadro para ponerlo como le conviene a quienes manejan la manija.
El procedimiento es burdo. Lamentable. Miserable. Pero hay quién pisa el palito.
Yo quiero creer que los destinos del pueblo de Chile no dependen ni de estos pitonisos, ni de quienes experimentan escalofríos cuando leen sus encuestas.
La hora es grave. Tenemos frente a nosotros el desafío de reconstruir una institucionalidad democrática. De devolverle a Chile su calidad de República. De renacionalizar nuestras riquezas. De redistribuir el ingreso nacional en modo justo. De restaurar la educación laica, pública y gratuita que hizo de Chile un país señero en la materia. De procurarle a la nación un sistema de salud digno de los tiempos, del esfuerzo de cada cual y de nuestra calidad de seres humanos. De regresarle a la política la nobleza que nunca debió haber perdido.
Y eso... eso no se hace con encuestas.
