Raúl Martínez
Mientras el orfeón de carabineros tocaban los compases de la canción "Somos el Mundo, Somos los Niños" de Michael Jackson la mañana del martes en la Plaza de la Constitución, un par de cuadras al sur, un grupo de lonkos reclamaba la posibilidad de pasar a La Moneda a dejar una carta, lo que les era negado por una reja colocada por un grupo de carabineros de Fuerzas Especiales y las órdenes del jefe de seguridad de la Intendencia Metropolitana, Guillermo Pérez, previo acuerdo con los oficiales de la policía uniformada.
La autoridad metropolitana explicó a los mapuches mientras no existiera una autorización previa, no podrían pasar a la sede de gobierno.
"Se han hecho diferentes tipos de eventos donde las organizaciones han podido expresar y presentar la documentación correspondiente, pero eso pasa por una reunión de coordinación especial, en la que nosotros como Intendencia y por intermedio de esta oficina, solicitamos a La Moneda que reciba la misiva o que nos dejen pasar por ese sector. Yo no tengo las atribuciones para dejar pasar a ese evento porque es otro espacio", indicó Pérez.
La Moneda y sus alrededores tienen un administrador especial y además es un espacio único e independiente de cualquier otro lugar al interior de la capital donde no cualquiera puede transitar ni expresarse, a pesar de que en su frontis hacia la Alameda esté la llamada Plaza de la Ciudadanía.
Sin embargo, la urgencia de los reclamos de los mapuches acerca de la escesiva violencia con que se trata a este pueblo originario y la aplicación de leyes en extremo restrictivas, fue rechazada por el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, quien indicó que "la situación en la Araucanía es normal. Este año hemos tenido bastante tranquilidad y no hay ningún antecedente de que la policía actúe de manera diferente ahí de cómo lo hace en el resto del país. Estos son reclamos que no tienen justificación".
Pese a ello, organismos como Amnistía Internacional y el Observatorio Ciudadano han insistido en la violencia que se ejerce contra las comunidades mapuches, que expresaron en una serie de documentos que corroboraban la situación.
Mientras, el Jefe de la Zona Metropolitana de Carabineros, General Raúl Arellano Delgado, subrayó que el actuar de la policía uniformada está normado por la ley y, al mismo tiempo, justificó la cantidad de efectivos de fuerzas especiales en las manifestaciones, todo con el objetivo de preservar el orden público.
"Eso no significa limitar las libertades o las garantías de las personas, pero todos tienen que someterse a las disposiciones que existen sobre la materia debidamente reguladas. Mientras eso no esté, esto no está autorizado. Si existe algún desplazamiento estoy en la obligación de actuar y disolver. A Carabineros le corresponde cumplir con la legislación, protegiendo la vida de terceros y los derechos y garantías de aquellos que se puedan ver afectados por actividades que están al margen de la ley", afirmó Arellano.
Pero un grupo del mismo contingente de carabineros de Fuerzas Especiales sirvió para reprimir a dirigentes de diferentes servicios públicos quienes encabezados por el presidente de la ANEF marchaban pacíficamente por la vereda en solidaridad con los funcionarios de Gendarmería, resultando varios de ellos detenidos y uno en un servicio de urgencia. Todo por salvaguardar el orden público y la tranquilidad de la ciudadanía.
Mi comentario
Es curioso como nos parecemos, -aunque la clase política chilena se crea extraordinaria- a lo que pasa en Honduras. El golpe allí fue para impedir que se cambiase la Constitución hecha por la dictadura... Y nosotros vivimos obedientes de esa Constitución pinochetesca que también fue hecha para siempre. El gobierno jura y re-jura que no hace más porque tiene las manos amarradas con el sistema legal... el mismo que no cambia ni quiere cambiar.
Ello le permite, aunque a Pérez Yoma no le parezca, reprimir a quienes les plazca. Al pueblo mapuche se le reprime como se les antoja... Y, además, lo mismo se hace con los profesores, estudiantes, mujeres, trabajadores, grupos de apoyo a DDHH's, etc. ¿Chile, país del primer mundo, cómo dicen los presidentes? Una vergüenza que ni en el país de Jauja se la creen.
Nada hace predecir que los presidenciables reales y posibles tengan intención alguna de hacer los cambios necesarios al llegar al gobierno. Es decir, hacer una Asamblea Constituyente... El fantasma de Honduras recorre Chile desde hace muchos años porque los "acuerdos entre el dictador, su gente y la Concertación" se lo dejaron muy claro. (No olvidar que todos han sido entrenados -si, entrenados y no educados que permite algún sentido crítico- en la otrora llamada Escuela de las Américas) "Tienen el gobierno para administrar el fundo al estilo y gusto de los que siempre lo han sentido propio y son sus dueños".
Y se asombran de que el pueblo Mapuche y los chilenos recurran a la lucha social, por la equidad, la justicia, un país decente con espacio para todos. Además de juzgar a los criminales contra la humanidad y a aquellos que se hicieron de fortunas enormes...
Cordialmente.
José Venturelli
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