EXIGENCIA DE RENUNCIA: FREDES DESTAPA CONFLICTO EN EL CDE POR DESAFUEROS
NELLY YÁÑEZ y PABLO CARRASCO
El abogado que alegó en el Caso Coimas debió presentar su dimisión, luego que el Consejo de Defensa del Estado le comunicó - en una carta- que ya no cuenta con la confianza de esa institución.
La sorpresiva destitución del abogado procurador fiscal del Consejo de Defensa del Estado, Miguel Fredes, quien llevó gran parte de los alegatos en el Caso Coimas, se convirtió en la punta del iceberg de los conflictos internos que vive el CDE, desde que llegaron a su tabla los seis desafueros solicitados por el ministro en visita, Carlos Aránguiz.
Una señal auguraba que el asunto no andaba bien. Y ésta se produjo el viernes 15, cuando la resolución que se esperaba, se postergó para el martes 19, no sólo por falta de antecedentes, sino que también por discrepancias internas.
Una parte de los consejeros defendió la tesis de que el Consejo debía alegar por transparencia en contra de todos. El resto propuso diferenciar y no incluir a los seis parlamentarios en un mismo saco, pues los cargos eran distintos.
Uno de los que lideraron la primera postura fue justamente Fredes, quien - por el Consejo- ya había alegado contra la libertad de Alejandro Chaparro y contra el amparo de Patricio Tombolini.
El primer efecto de su intervención fue que se le pidieron todos los antecedentes para que se los traspasara al abogado Guillermo Neil. El segundo, que el Consejo decidió alegar por cinco y no por seis diputados y, como remache, que en los alegatos por los desafueros fue reemplazado por Neil.
A pesar de la marginación, Fredes siguió con sus tareas. Tanto que ayer llegó a las 8 de la mañana al tribunal, para alegar en contra de la revocatoria al auto de procesamiento que iba a presentar la defensa de Tombolini, que al final no se hizo, porque la defensa se desistió.
Fue en ese momento cuando llegó a su oficina el secretario del Consejo, Kenny Miranda, para entregarle una nota firmada por la presidenta del CDE, Clara Szczaranski, quien fue confirmada el martes - el mismo día de los desafueros- por el Presidente Ricardo Lagos para un tercer período.
En ella le comunicó - sin dar razones- que debía renunciar en 48 horas, porque había perdido la confianza del Consejo.
Fredes, con 40 años en el organismo, no pudo ocultar su dolor, pero afirmó que "estoy con la frente muy en alto", y que aunque le hubiera gustado finalizar su trabajo "sin recibir una especie de repulsa de sus propios pares", está tranquilo porque "mi posición en el Caso Coimas ha sido absolutamente íntegra".
Cercanos al abogado aseguran que su salida fue gatillada por presiones políticas ante su intransable postura de alegar en contra de todos los diputados y no hacer la excepción que se hizo con el PPD, Aníbal Pérez.
Una de las acciones del abogado, apenas se enteró de la decisión, fue comunicarla al presidente de la Corte de Apelaciones de Rancagua, Raúl Mera, quien se reunió con el juez Carlos Aránguiz.
Éste, aparte de interrogar al empresario Gabriel Álamo, se trasladó a Santiago, a la Brigada de Homicidios de Investigaciones, y siguió trabajando en el caso Gate, donde ya interrogó al director de Vialidad, Eduardo Arriagada; al subdirector de Presupuestos de la Dirección Nacional de Vialidad, Sergio Cortés, y al propietario de Gate, Héctor Peña.
Fuentes de Investigaciones desmintieron, a su vez, los rumores en orden a que en las oficinas del juez habría micrófonos ocultos.
FILIPPI ACUSA
El empresario Carlos Filippi dijo que sentía la decisión tomada en contra del ex procurador fiscal del Consejo de Defensa del Estado (CDE) de Rancagua Miguel Fredes, con quien en una oportunidad aseguró haberse reunido para explicarle lo que estaba ocurriendo, tal como lo hizo con el intendente Ricardo Trincado y el subsecretario Guillermo Díaz. Dejó entrever que Fredes se transformó en otra víctima del aparato estatal, pues, manifestó, ha recibido todo el peso que significa haber entregado antecedentes que afectan tan fuertemente a miembros de la Concertación.
Filippi aseguró que se siente perseguido en su casa y sus negocios y denunció que la noche del miércoles la hija de la concejala Jaqueline Gárate (ex PPD) fue fotografiada desde un vehículo cuando jugaba en el antejardín de su casa.
El abogado Sergio Ferrada, que representa al empresario, presentará una denuncia ante la Fiscalía Militar en contra del mayor de Carabineros de la Tercera Comisaría de Rancagua, Mario Princic, a quien acusa de entregar a la prensa antecedentes de acciones policiales ordenadas por un tribunal, lo que está sancionado por el Código de Procedimiento Penal.
EL DEFENSOR DE LOS DESAFUEROS POR QUÉ CAYÓ EL ABOGADO MIGUEL FREDES:
HISTORIA DE UN ENFRENTAMIENTO
PAMELA ARAVENA BOLÍVAR
Clara Szczaranski logró que el CDE se deshiciera de Miguel Fredes - hombre de tendencia socialista, procurador fiscal del Consejo en Rancagua y cara visible del Fisco en el Caso Coimas- una semana después de una acalorada discusión entre ambos. Fredes no cedió ante la intención de la presidenta de no apoyar los seis desafueros de parlamentarios oficialistas.
El martes 26 a mediodía el Presidente Ricardo Lagos ratificó en su puesto a la presidenta del Consejo de Defensa del Estado, Clara Szczaranski. Horas más tarde, a sus instancias, el CDE pidió la renuncia del abogado procurador fiscal de Rancagua, Miguel Fredes, quien llevaba la defensa del Fisco en el Caso Coimas.
Hasta antes del episodio, Clara Szczaranski parecía no tener problemas con ninguno de sus procuradores. De hecho, el viernes 8 los había invitado a todos a comer a su casa.
Fredes, por su parte, compartía con la presidenta su cercanía ideológica con la Concertación - el procurador es un reconocido socialista y laguista- . Profesionalmente, nunca habían tenido discrepancias y el abogado había recibido varias felicitaciones por su desempeño en el cargo, de parte de la propia Szczaranski.
Una semana más tarde, sin embargo, todo cambia. La discusión sobre la estrategia a seguir en los desafueros abre un cisma entre el CDE y la procuraduría de Rancagua. ¿Qué o quién influyó en este giro?
UNA TARDE EXPLOSIVA
El viernes 15 de noviembre - una semana después de la comida- Fredes es llamado a Santiago a informar respecto de los desafueros.
La reunión con el Consejo en pleno (12 consejeros) dura cinco largas horas, donde Fredes entrega en detalle los aspectos del sumario secreto - del cual el CDE tiene vista- que lleva el ministro Carlos Aránguiz contra los seis diputados involucrados en el Caso Coimas.
Ese día se produce la primera votación. El abogado es partidario de apoyar los seis desafueros que solicita el magistrado. La presidenta del CDE solicita pensar en las repercusiones del caso.
Que hay que mantener los equilibrios políticos del Congreso, que un desafuero masivo puede afectar la institucionalidad, dando a entender que lo mejor es no apoyar ninguna de las peticiones del juez, afirma Clara Szczaranski. Mientras, Fredes insiste que hay que apoyar al juez, que existen antecedentes que ameritan investigar y que la justicia debe definir en mérito de los antecedentes si hay delito o no. Que eso incluso ayudará a la clase política, porque de no existir responsabilidades de los parlamentarios, quedará establecido en el proceso.
Como no se llega a acuerdo, deben reunirse de nuevo el martes 19 - un día antes de los alegatos- De nuevo los argumentos. Las posiciones siguen divididas.
De acuerdo a testigos presenciales, la presidenta interviene intentado al menos pautear al abogado respecto de qué decir en los alegatos. Habría manifestado su especial preocupación por el socialista Juan Pablo Letelier y el PPD Aníbal Pérez, solicitando un alegato benevolente con ellos.
El ambiente es cada vez más tenso, porque Fredes no ceja y no acepta ser libreteado. Su posición es que el Consejo debe alegar genéricamente en favor de los desafueros, no pormenorizar caso por caso, por la posibilidad de que no estén constituidos los delitos de los que se acusa a los parlamentarios, los que incluso hasta pueden haber sido objeto de calumnias.
La sesión llega a un clima tan tenso que Clara Szczaranski se retira indignada, sin que el Consejo arribe a un acuerdo.
DESACATO O PÉRDIDA DE CONFIANZA
La reunión queda en manos del presidente subrogante, Eduardo Urrejola. Éste le pide a Fredes que se calme, que medite. Éste sale de la sala para retornar luego insistiendo en su postura.
Tres votaciones en total se dan ese día. En la última, se logra la mayoría para apoyar cinco de los seis desafueros, excluyendo sólo a Aníbal Pérez.
El procurador fiscal de Rancagua solicita que se le releve de los alegatos, no de la causa, si el Consejo insiste en su pauteo. Le señalan entonces "tú enfrentas las consecuencias". Los alegatos, a sugerencia del propio Fredes, debe tomarlo su segundo, Guillermo Neale, quien a su vez posteriormente solicita que alguno de los consejeros se haga cargo de ellos, pero ninguno quiere hacerlo.
Neale debe preparar en una noche el único alegato que apoyará al juez. Fredes, sin embargo, le presta ayuda.
Una semana más tarde, el martes 26 se transformaría en un trascendente día en la vida del CDE.
Por la mañana llegan a Rancagua los consejeros Guillermo Ruiz y Eduardo Urrejola. Hablan con Fredes de temas intrascendentes y luegon le informan que se reunirán con el juez. Va con ellos Guillermo Neale. El ministro Aránguiz los recibe durante tres minutos y los hace esperar otros 20 para entregarles fotocopias de unos documentos que le solicitan. Se vuelven a reunir con Fredes. Nada le informan respecto de los próximos pasos del CDE.
A mediodía en Santiago, Clara Szczaranski es confirmada en su cargo de presidenta del CDE.
Horas más tarde, con la certeza de permanecer en su puesto por tres años más, se discute en el Consejo la petición de renuncia de Fredes. Szczaranski debe conseguir dos tercios de los votos de los 12 consejeros - incluyéndose ella- y así lo hace.
El camino elegido para sacarlo es el más corto: afirmar que ha perdido la confianza del CDE. Si hubiera sido por desacato, como afirmara Szczaranski más tarde, habría tenido que iniciar un largo sumario administrativo.
Se resuelve la salida de Fredes el mismo día que la Corte de Rancagua aprueba unánimente los cinco desafueros apoyados débilmente por el Consejo.
EL FIN DEL DEFENSOR DE LOS DESAFUEROS
El jueves 28 a las 08.00 horas, Fredes se inscribe para los alegatos en los recursos interpuestos por Patricio Tombolini. La parte contraria se desiste de alegar. A mediodía el profesional se entera que debe dejar su cargo de procurador fiscal del CDE en Rancagua en 48 horas, so pena de que el Consejo declare vacante el cargo.
La resolución firmada el martes 26 llega a Fredes de manos del secretario de la entidad, Keny Miranda, lo acompaña el abogado Altamirano, quien plantea hacer un inventario de la oficina. Fredes le dice que para qué, si todas las carpetas, escritos y bienes están a la vista y que todos los juicios se encuentran al día. Además ordena a su secretaria que inmediatamente haga el arqueo de la caja chica, rindiendo cuenta de los 120 mil pesos con que cuenta. Más tarde se apersona ante el presidente de la Corte de Apelaciones de Rancagua para explicarle lo sucedido. Este queda sorprendido.
El viernes Fredes envía su carta de renuncia al cargo. Y el Consejo de Defensa del Estado se queda sin un firme partidario de los desafueros parlamentarios en el Caso Coimas.
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