¡¡UYYY...QUÉ SUSTO...EL PASKIN SOLICITA ENTREVISTA!!!
El miedo de la autoridad comunal no apunta a que "alguien" del Paskin quiere entrevistarla, sino al temor de correr un riesgo cierto: que algunos de sus chanchullos, negociados, frescuras y traiciones sean descubiertos y salgan a la luz pública. Muchas "autoridades" le escabullen el bulto al Paskin porque seguramente más de algo tienen que esconder.
Arturo Alejandro Muñoz
AYER SE CUMPLIERON diez meses, vale decir: cuarenta semanas...trescientos días. Así es, trescientos días insistiendo y esperando que un funcionario llamado Rodrigo Maldonado, supuestamente ‘jefe de gabinete' del alcalde de Rancagua (Eduardo Soto), responda de una buena vez si el edil (o el mismo jefe de gabinete, o su señora, o su amigo, o su compadre, o el jefe de su tienda política) va a agendar la entrevista que el suscrito viene solicitándole desde el mes de diciembre del año pasado (2008).
"No se preocupe...apenas tenga un par de horas disponibles le agendaré al alcalde esa entrevista con usted...yo lo llamaré en el momento oportuno".
¡¡Las pinzas!! Nada de nada. Esa respuesta se ha reiterado muchas veces desde que el suscrito tuvo la ocurrencia de solicitar, volver a solicitar y re solicitar entrevista con el señor Soto para publicarla en este medio de información electrónica.
Nadie puede discutir (y menos aún nosotros, aquí en The Paskin) que las autoridades requieren de la prensa, de toda la prensa, para dar a conocer al público sus obras, proyectos, problemas y esperanzas...tanto como sus explicaciones y defensas ante cualquier crítica (fundada o infundada) en contra de su administración que pueda andar circulando libremente por las calles.
Eso lo entienden incluso los diputados...lo que es ya mucho decir. Más aún, hasta algunos concejales sospechan -más o menos- la importancia de responderle a la prensa y no empapelar al cronista, articulista o reportero con un decomural de insultos, puesto que ello sólo le significaría al insultante una amarga experiencia posterior ya que pasaría a constituir el centro del ‘chuleteo' semanal en el mismo medio al que insultó...y durante más de un año (eso lo doy firmado).
Pero el jefe de gabinete de don Eduardo Soto cree que defiende a su alcalde encerrándolo y alejándolo de los medios de comunicación. ¿Por qué lo hace? ¿El alcalde Soto tiene muchas ‘yayitas' que no deben ser conocidas por el respetable electorado? Tal vez el jefe de gabinete, que conoce bien la capacidad o incapacidad que tiene su edil frente a la prensa, ha estimado finalmente que el señor Soto podría "dar la hora" y meter la pata hasta la cadera si acepta ser entrevistado por un medio rancagüino.
Que don Eduardo (o el señor Maldonado) otorguen entrevistas a medios capitalinos carece de importancia en la resolución de asuntos locales, ya que esos medios jamás le preguntarán cuestiones verdaderamente relevantes para el vecino de Rancagua, dado que los periodistas/articulistas/reporteros de aquellos diarios o radios de la capital desconocen cuáles son las materias que realmente interesan a los rancagüinos.
En otras palabras, un medio de prensa de Santiago nunca preguntará al alcalde de de la ciudad heroica cuestiones que interesan, preocupan, molestan o agradan a los rancagüinos...por ello el señor Maldonado no tiene problema alguno en ‘agendarle' a su jefe reuniones con la prensa foránea, pues es consciente que ella indagará preferentemente cuestiones de índole política nacional, general, quizás atingente a la UDI, al gobierno central y a la Concertación, pero siempre a nivel país, o a nivel Santiago...nunca apuntando a Rancagua y sus problemas.
Por cierto, no faltará el lector que opine, con voz engolada impostando el tono para simular sabiduría, que "ninguna autoridad va otorgarle entrevista a un medio festinador, chabacano y populachero como el Paskin". Tal comentario -que seguramente más de alguien a estas alturas del presente artículo ya debe haber explicitado- se derrumba completamente cuando se recuerda que todas las autoridades del país (insisto en ese ‘todas') hacen Pilatos y encienden velas a San Expedito para que The Clinic las entreviste, las consulte, o simplemente las mencione...no importa que sea para subirlas al columpio de la risa, o para descuerarla...lo que importa es que The Clinic las nombre.
¿A qué se debe entonces ese doble estándar? La respuesta es de una simpleza que asombra, tanto como molesta e indigna...y la escribiré con letras destacadas por negrilla a objeto de que no se pueda interpretar de otra forma lo que afirmo: porque las autoridades rancagüinas creen que los habitantes de la ciudad (y de la Región de O'Higgins) deben ser simples lacayos, empleadillos o suches que tienen que obedecer y acatar callada y humildemente lo que esas autoridades determinan, y en cambio, si alguien que vive fuera de la región hace una crítica, entonces las autoridades responden porque temen ser acusadas -en Santiago- de antidemócratas y poner en peligro sus estabilidades políticas ante sus partidos".
Y un ‘cogollo' para gran parte de la prensa regional, puesto que ella coadyuva permanentemente a afianzar en las autoridades locales de la región un halo de ‘intocabilidad' orlado por capas de gatopardismo y caudillaje conformando un todo único e insanable caracterizado por clasismo, corrupción, familisterio y deshonestidad.
Mucha de esa prensa regional vive, se nutre y se enriquece merced a la obsecuencia servil que realizan sus propietarios y editores con diputados, senadores, gobernadores, intendente, seremis, alcaldes y concejales de la Región del Libertador, ocultando tramposamente cualquier falla o ilícito que una o varias de de tales autoridades hayan cometido.
El asunto es esconderle al pueblo, a la gente, a la ciudadanía toda mañosa actividad, deshonesta actividad, tramposa actividad, que algunas autoridades ejecutan rutinariamente con dineros y recursos fiscales en beneficio propio. Esa es la prensa que desde siempre (desde los albores de la República) ha manejado la opinión del electorado transformando a este último en masa pusilánime, desinformada, silente e inquilina.
A veces queda la impresión que nuestra prensa ‘oficial' rancagüina es heredera fiel de aquel periódico francés, cuyo cobarde y acomodaticio editor -enemigo declarado de Napoleón Bonaparte- cuando este logró escapar de su prisión en la isla de Elba dirigiéndose solo a París a buscar lo que creía propio (el trono de Francia), tituló en su diario "Le Monitor", el 03 de marzo de 1815, con letras estilo catástrofe: "El ogro sanguinario de Córcega ha abandonado su prisión".
Al día siguiente, el título de Le Monitor fue: "El monstruo ha pasado la noche en Grenoble".
Un día más tarde, el periódico tituló: "El tirano pasó por Lyon".
Otros dos días más, y el título fue: "El usurpador se halla a 40 leguas de la capital".
Aún un acto de coraje podía salvar a Francia del tirano-ogro-usurpador, pero al parecer nadie estaba dispuesto a hacerlo y Napoleón continuó su camino triunfal.
"Le Monitor" modificó un tanto el uso de los adjetivos y en un brote de súbita imparcialidad publicó: "Napoleón estará mañana al pie de nuestras murallas".
Y era verdad, pues hasta allí llegó el gran Bonaparte, pero no conforme, siguió camino derecho al trono, coronando su testa. Entonces, el nuevo y último editorial del diario ‘Le Monitor' fue, en primera plana y con letras destacadas: "Su majestad imperial llegó a la Capital de sus estados en medio de la alegría de sus fieles súbditos. ¡¡Viva el Emperador!!".
Aquel inefable periódico francés hizo, lamentablemente, escuela en el mundo...y en nuestro país cuenta hoy con aventajados herederos que hacen lo posible por ‘honrar' a su maestro parisino a través de la obsecuencia profesional y el degüello de la objetividad e independencia informativas.
Seguramente, el jefe de gabinete del alcalde Soto (y quizás el edil mismo) gusten de abrir puertas del municipio única y exclusivamente a ese tipo de medios de prensa, ya que el servilismo de quienes dicen ser los responsables de editoriales, titulares y artículos es fácil de conseguir.
En el caso nuestro, que es el que nos interesa, podemos declarar que reiterada y suficientemente hicimos todos los esfuerzos que se requería para otorgarle a don Eduardo Soto, miembro de la UDI, ex concejal y actual alcalde de Rancagua, la oportunidad de informar a la ciudadanía de la comuna respecto de sus proyectos, avances, logros, escollos y dificultades.
Si el edil y su principal asesor estimaron innecesario recibir a un medio independiente como es The Paskin, que cuenta ya con más de 160.000 visitas al mes en su página, significa en términos concretos que con tal decisión nos han autorizado para referirnos a la actual administración alcaldicia como mejor nos plazca.
el guaton soto y su chupapico mal-donado les tirita la pera si ven a un vagoneta del paskin dando vuelta por la muni. no son capaces de responder una pregunta que tenga buena argumentacion. los dos estan caro para rancagua podrian trabajar como campanilleros en una casa de putas pero en iquique donde los hueones tontos como ellos se los despachan los choros en un fin de semana.