M. Carrozzi

No se puede creer con que rapidez los diputados se ponen de acuerdo para burlarse de los ciudadanos. Los Honorables acordaron "por la unanimidad de los jefes de bancada" la institucionalización de la cimarra los días jueves.

Si usted se da el tiempo de ingresar al sitio web de la Honorable Cámara de Diputados de Chile podrá leer en su banner central el lema con el cual definen su misión (fiscalizamos, legislamos y representamos) frase que agudiza la desvergüenza con que nos observan los Diputados al ratificar, en voz de su Presidente Rodrigo Álvarez, que acordaron "por la unanimidad de los jefes de bancada" la institucionalización de la cimarra los días jueves.

Como gran premio se nos advierte que "a diferencia de años anteriores" se realizarán todas las sesiones de un año normal. ¿Es necesario aclarar este punto? Es decir, ¿no se les arruga ni un segundo la cara para anunciar que las sesiones legislativas se concentrarán los días martes y miércoles y que se recuperarán después de las elecciones las que queden en el tintero? Impresionante.

No se puede creer con que rapidez los diputados se ponen de acuerdo para burlarse de los ciudadanos. Para un sin fin de temas muchísimo más importante que este los honorables se toman todo el tiempo del mundo, pero cuando se trata de asegurar la pega, minimizar los riesgos de que algunos se les metan por fuera, ahí somos todos amigos. Ahí no hay discrepancias. Ahí no hay discursos incendiarios. No, calladitos calladitos, al igual que las famosas farmacias, nos coludimos para asegurar el oficio.

Sólo espero que mis conciudadanos entiendan la gravedad del asunto y castiguen severamente la insolencia de los que hoy dicen llamarse servidores públicos. No es aceptable en ningún rubro semejante disparate.

¿Acaso usted puede unilateralmente decidir qué días va ir a trabajar? Si la respuesta es sí, me equivoqué y le pido disculpas.