HISTORIA NO OFICIAL DEL FRENTE PATRIÓTICO MANUEL RODRÍGUEZ (ÚLTIMA ENTREGA)
EL EPÍLOGO DEL FPMR
Así como fue fundamental en su creación, Fidel Castro también jugó un rol decisivo en el repliegue del FPMR. Tras el asesinato de Jaime Guzmán y en medio de negociaciones secretas con La Moneda, Castro retiró públicamente su apoyo a las acciones del grupo, que se sumergió tras apoderarse de un botín de un millón de dólares con el secuestro de Cristián Edwards.
El jaque mate a las acciones del FPMR lo dio "La Oficina", organismo creado en el gobierno de Patricio Aylwin en el que participaron ex frentistas que habían sido formados en Cuba. Este último hecho, sumado a la impunidad en que quedaron los principales líderes del Frente y todos los responsables del asesinato de Guzmán, mantiene vivas las sospechas de que en realidad se negoció con los líderes del FPMR su libertad a cambio del fin de sus acciones y de su salida del país. Como quedaría comprobado después, muchos de ellos se refugiaron en Cuba, donde permanecerían hasta el día de hoy.
Ambas acciones -el secuestro de Edwards y el asesinato de Guzmán- además del rescate de cuatro de sus integrantes desde la CAS, fueron llevados a cabo por el FPMR sin la participación cubana, ya que la condición que se le impuso para establecer relaciones diplomáticas con Chile fue terminar con su apoyo al FPMR. El gobierno de Aylwin fue así capaz de combatir al Frente con más éxito, porque algunos de sus miembros convertidos en informantes usaron su conocimiento acerca del grupo, obtenido por haber trabajado con éste en el pasado.
El enemigo cambió, los militantes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez lo tienen muy claro. La antigua lucha por combatir la dictadura que hizo germinar la formación de las organizaciones populares, es parte de la historia. Hoy Chile vive una realidad diferente, la batalla actual se sustenta sobre la base de la defensa de los derechos humanos bajo un concepto integral (económico, social y político) que según sus principios, se diluyen dentro del sistema económico neoliberal: el enemigo inmediato.
"A estas alturas no se puede hablar de Frente Patriótico Manuel Rodríguez" -dice hoy Sergio Galvarino Apablaza, el ya mítico "comandante Salvador"- El Frente existió y jugó un papel importante en la lucha del pueblo de Chile contra la dictadura de Pinochet y se debe respetar y valorar el rol que le cupo. Hoy se puede reconocer que lo peor hubiera sido que nadie se opusiera a la dictadura en el terreno por ella impuesto sin enfrentarla con fuerza y dignidad"
"Visto en el tiempo, todo lo que hicimos contribuyó de modo significativo al avance de las fuerzas democráticas. Esto iba más allá del partido Comunista. ¿Cuándo se va a reconocer?. Hubo operaciones que sin ser exitosas en lo operativo fueron tremendamente exitosas desde el punto de vista político como el atentado a Pinochet o el ingreso de armas. Aceleraron el paso para sacar a Pinochet y tuvieron honda repercusión internacional. No creo que los yanquis permanecieran impasibles ante un pueblo que ingresaba un enorme arsenal y estaba dispuesto a combatir."
"En lo que nos equivocamos, bueno, fue terriblemente errónea con respecto del plebiscito nuestra apreciación como Frente Patriótico Manuel Rodríguez. No fuimos capaces de precisar, definir, aceptar esa realidad de cambio que traería consigo. Nos aferramos a la premisa de que si salía Pinochet, quedaríamos amarrados por la Constitución y la dictadura seguiría igual, cosa que en esencia hasta el día de hoy algo de verdad tiene. Pero no supimos captar la voluntad tremenda del pueblo, su euforia por el triunfo del NO. Creímos que cualquiera que fuere la alternativa, se iba a generar una situación popular explosiva que nosotros íbamos a capitalizar. Esto lo reconocimos muchos años más tarde, después que ya había entre nosotros una situación de quiebre. En estas circunstancias, ni siquiera estoy seguro de que hubiéramos tenido la disposición ni que todos hubiéramos contribuido al análisis de esta situación".
"El objetivo fundamental nuestro era terminar con la dictadura y alcanzar un gobierno lo más avanzado posible que se hubiera opuesto a la impunidad, que hubiera acabado con la constitución pinochetista. Desgraciadamente esto no se cumplió, se mantuvo la base estructural, se impusieron los "asignados". Fue vergonzoso para Chile y los chilenos cuando Pinochet fue detenido en Londres y el gobierno chileno habló de "injerencia" e "intervención" e hizo votos de confianza en el sentido de que sería juzgado en Chile. El poder judicial siguió exactamente igual. La fuerza del pueblo derrocó a la dictadura -no fueron los partidos políticos ni su acción-, pero no fue bien recompensada".
"No me canso de repetirlo, se pretende escamotear lo vivido, ignorar y excluir a todos aquellos que cumplieron un rol frontal y directo contra la dictadura, con no menos de mil patriotas condenados a la clandestinidad. No se les ha dado la menor posibilidad o vía de inserción, se les cerraron todas las puertas, todas las posibilidades. Y todos aquellos que luchamos contra la dictadura quedamos condenados a seguir viviendo en la clandestinidad, disuelta la red solidaria orgánica, a lo más con apoyo de algunos familiares o amigos. Con el quiebre de los noventa, distintos grupos han hecho intentos por organizarse como forma de preservar los ideales, la mística. Nada ha resurgido como una nueva organización capaz de nuclear a los dispersos, a los que en situaciones similares lucharon contra la dictadura. El gran legado de los rodriguistas debiera ser buscar la forma de impregnar a la juventud actual en sus más ardientes aspiraciones".
Germán Cordobéz, uno de los últimos frentistas en ostentar el grado de "comandante" escribió en el 2005; "Todo esto nos ha dejado una gran enseñanza: el pueblo chileno no es un pueblo cobarde. Cualquier tiranuelo que se digne a golpear al pueblo sin duda se enfrentará a la resistencia de otros jóvenes. No serán los mismos, pero siempre habrá hombres y mujeres dispuestos a tomar las armas y combatir la injusticia. Esta historia debiera ser conocida por todos los chilenos en los colegios, universidades y organizaciones sociales. Entre otras tareas, la izquierda chilena debe aprovechar esta experiencia para que los caídos en estos 30 años, no hayan entregado sus vidas en vano".

LUCIANO dijo
Y , EL VIEJO DICHO , NO HAY PRIMERA SIN SEGUNDA , CUANDO
24 Octubre 2009 | 03:16 AM