Rafael Gumucio Rivas.
Claudio Filippi Peredo.
El Mercurio, acaba de entregar su encuesta de intención de voto. En ella, es significativo el fenómeno de estancamiento de Sebastián Piñera, el que aparece recibiendo sólo un 38 % de la intención de voto. Con esa cifra se confirma la tesis, planteada meses atrás, de que el candidato derechista no ha sido capaz de convencer a una cifra mayor de personas que la votó por los candidatos de Derecha en las elecciones municipales del año pasado.
Con esas cifras, Piñera no es capaz de acceder a La Moneda y la Derecha está viviendo momentos de inquietud, incluso desesperación, frente al escaso crecimiento de su abanderado. Desde lo mediático, se sigue insistiendo, en que serán Gobierno, pero esa voz es disonante con algunos signos públicos que da parte del empresariado, el cual vería a Piñera más como un problema que como un genuino representante de ellos. Piñera fue y es un competidor en el mercado, y, por lo mismo, no es para nada confiable su independencia al frente de la primera Magistratura del país. Por otro lado, Piñera, no cuenta con la confianza de la UDI, en especial, del grupo de Pablo Longueira, los que lo ven como una persona que es incapaz de trabajar en equipo, tal como lo reconociera el mismo Longueira, hace algunos meses en un programa de televisión. A eso se unirían, las discrepancias en temas valóricos, las que estarían reflejando las profundas diferencias de base entre la Derecha UDI, y la Derecha RN del sector Piñera. Para muchos en la UDI, la mejor opción es que hoy fracase el intento de Piñera, por llegar a La Moneda, pues desde el Senado Joaquín Lavín, representaría una opción más adecuada para lograr la Presidencia el 2014. De ahí el bajo perfil de Lavín en ésta campaña.
Un fracaso de Piñera hoy, representaría su último fracaso y se cerraría para siempre la opción suya de ser Presidente. Eso lo sabe la UDI, quien juega a ganador, pues si Piñera gana, estarían con él, pero si pierde, mejor aún ya que muere el principal competidor de la UDI y éste partido se alzaría nuevamente como el eje de la Derecha, con un Lavín renovado y que sería capaz de articular un proceso de renovación política en ese sector.
Sin duda, Piñera ha sido arrastrado en lo paradojal del discurso político, por cuanto la Derecha ha sido la principal defensora del argumento del recambio y la búsqueda de personas nuevas para el Gobierno. Sin embargo, ese discurso ha colocado no sólo a Frei en tela de juicio como era el objetivo de su sector; sino que a él mismo, como personaje político, influyente y poderoso, desde los mismos inicios de los noventa. Por lo mismo, no puede argumentar el ser novedoso o alguien que va romper con el sistema, pues él es el más genuino representante del sistema con todos sus defectos e imperfecciones.
Eso cayó en un terreno abonado por el descontento de los chilenos, quienes buscan un cambio mucho más radical, por fuera del duopolio Concertación- Alianza. Un cambio que no se agote en la tecnocracia de los administradores del sistema, sino que reforme el sistema mismo.
De cumplirse esa lógica, no es Piñera el próximo Presidente...
¿Quién entonces?... Cada cual juzgue a su propia voluntad, pero las encuestas están mostrando una tendencia clara, y se confirman los análisis previos.
fíjese en la redacción!