Nelson Soto Aguilera

Ex - Consejero Nacional

Federación de Trabajadores del Cobre

Una de las grandes preocupaciones de un sector político de la sociedad, como consecuencia de las elecciones presidenciales de Diciembre, ha sido respecto a la actitud que tendrían los trabajadores si llega a ganar las elecciones la derecha,  como por ejemplo lo dicho por el Presidente de la CUT, en cuanto a que los conflictos laborales aumentarían,  sin embargo,  mucho de los actuales dirigentes sindicales que han permanecido por muchos años liderando el movimiento obrero, han sido benevolentes con el sistema que nos rige, cuya dureza al menos no ha sido percibida por la gran masa laboral como la que pretenden proyectar hoy, más bien su actitud ha sido de complacencia.

 En definitiva los que ayer y hoy no defendieron los intereses de los trabajadores, nuevamente trataran de endurecer las posiciones de las organizaciones sindicales, baluarte de la recuperación de la democracia, con un cambio de escenario político.

Estos dirigentes sindicales y sociales, lamentablemente  se desvanecieron durante los últimos 19 años, con posturas entreguista como ¨ EL CONSENSO POR EL CONSENSO ¨  EL DIALOGO POR EL DIALOGO ¨  vale decir, nada se discutía todo se acordaba en cuatro paredes, en primera instancia por no hacerle olitas a los primeros gobiernos de la concertación ante un ¨ eventual golpe de estado , , después,  porque debíamos darle estabilidad a las empresas y los trabajadores debían ser  sensato en sus reivindicaciones  ¨, así fue que se implemento en muchas empresa,  especialmente las empresas estatales conceptos como la Alianza Estratégica, que falsamente y como una manera de manipulación al movimiento sindical, coloco a sus dirigentes como verdaderos gerentes de está empresas, aceptándose el concepto de la polifuncionalidad, la flexibilidad laboral, aumentar las jornadas laborales de 8 a 12 horas, etc.etc.. Estas posiciones a pesar de ser posiciones contraria a los intereses de los trabajadores, no se sabe como estos dirigentes se han perpetuado en el poder sindical,  situación que valdría la pena revisar, porque es muy común después de una elección sindical, escuchar de los propios trabajadores que sus preferencias iban por distinto camino de los elegidos, por tanto, se hace urgente  y necesario democratizar más los procesos eleccionarios de los dirigentes sindicales y sociales, como por ejemplo, copiar la forma de elección de Alcaldes, Parlamentarios y Presidente, vale decir, un trabajador, un voto, elecciones en un mismo día, sin manoseo de las urnas, votos foliados y recuento de votos transparentes, a objeto de evitar lo que ocurrió recientemente en el Sindicato Nª 2 de Codelco Norte, donde el Tribunal Calificador de Elecciones, determino que los resultados de la elección fueron distintos a los determinado por dicho tribunal al hacer una revisión de los votos.

Estoy seguro que de aplicarse la normativa de elecciones anteriormente enunciada, los resultados de la misma sorprenderán a toda la sociedad chilena. 

También hemos sido testigos estos últimos días de los procesos de negociación colectiva,  que se llevan en la Minería privada y la Minería  estatal; el primer caso quizás la ciudadanía y con justa razón,  plantean que la pedida de los trabajadores fue excesiva, y no es para menos, cuando la media de los sueldos de los trabajadores chilenos,  no exceden los $ 300 mil pesos mensuales, sin embargo,  nadie o somos muy pocos los que insistentemente estamos planteando que es necesario y urgente, para terminar la pobreza en Chile, Renacionalizar toda la minería,  pues dentro de las críticas de la opinión pública respecto a estos bonos, nadie se plantea que pasa con las utilidades de estas transnacionales, si solo tomando un referente del año 2006, las remuneraciones de los trabajadores de la Escondida ante de la huelga de ese año, equivalían solo al 1% de las utilidades de dicha empresa,  vale decir, sus utilidades fueron 100 veces superiores a las remuneraciones pagadas.

Otro detalle,  las empresas transnacionales que llegaron a partir de los años 90, cuya justificación era y es aún que debemos darle facilidades a las inversiones extranjera,  hasta el año 2006, habían invertido en Chile 19 mil millones de dólares, sin embargo, solo el 2006, tuvieron ganancias de 20 mil millones de dólares representando el 15 % del PIB y más del 75 % del Presupuesto de la Nación, con esos valores nuestros compatriotas no tendrían sueldos de limosna,  y veríamos un futuro con mejores expectativas   para nuestros hijos , y  las siguientes generaciones, más aún cuando los grandes economistas internacionales plantean,  que aquellos países dueños de materias primas, tendrán un futuro que le permitirá estar dentro de los países en desarrollo o países desarrollado, nosotros con la crisis económica mundial, ya tuvimos una prueba de fuego de ello.

¿Pero que falta en nuestro país,? la unidad de los trabajadores, democratizar las organizaciones sindicales, planear y planificar las demandas de esta gran masa laboral, aplicando la misma lógica de los neoliberales, cuando ellos plantean la política del chorreo con sus medidas macroeconómicas, bueno nosotros también con una política sindical macroeconómica y aplicando el enfoque sistémico de ir de lo general a lo particular, tenemos que tener como primera meta, recuperar nuestra riquezas básicas, apostando que el chorreo para los más pobre,  será una lluvia de beneficioso sociales y oportunidades de empleo reales a nuestros compatriotas,  y estoy seguro que en ese instante,  no lo sorprenderán a nadie de este pequeño país, llamado Chile, que esos grandes bonos que se entregan en la minería del cobre al trabajador minero son compensados por el esfuerzo y garra de sacar de la madre tierra el metal denominado oro rojo.

Por tanto la gran tarea es recuperar el 65 % del cobre,  que está en manos de las transnacionales, ya que Chile ha perdido ese porcentaje gracias a que quienes tuvieron la posibilidad de mantener el legado de Salvador Allende al Nacionalizar la Gran Minería el año 1971,  y no lo hicieron, mas bien se entregaron al poder económico,  o simplemente entraron en el sistema individualista que actualmente nos rige, pero como decía el Padre Hurtado ¨ Solo debemos  desfallecer cuando nos quede el último cartucho de energía,  en beneficio de nuestros hermanos ¨

El  primer paso es que los trabajadores de la Minera Spence se merecen el apoyo y respaldo de todos los trabajadores del país, en su proceso de negociación colectiva, ya que la base del sindicalismos,  es la SOLIDARIDAD