OTRA RECULADA DE LOS COMUNISTAS...YA NO ACTÚAN POR PRINCIPIOS, SINO POR ACOMODOS Y CONVENIENCIAS
Máximo Kinast Avilés
Título original del artículo: "Hoy es el insólito juicio en el país donde lo insólito es normal"
Pascale Bonnefoy, Periodista. Quien En un artículo publicado en mayo de 2006 (adjunto) parcialmente en el diario La Nación y en su totalidad en Estocolmo.se, El Mostrador, PiensaChile y El Siglo, entre otros medios, Bonnefoy da cuenta de una investigación periodística que la llevó a confirmar la identidad del "Príncipe" como la de Edwin Dimter.
Edwin Dimter Bianchi estuvo destinado en el Estado Chile cuando en ese lugar fue torturado y asesinado el cantautor Víctor Jara
¡Que asqueroso se puede llegar a ser en Chile! Y lo peor es que cuando uno llega al mayor asombro posible, surge otra iniquidad mayor que quita hierro a la anterior.
De todo el mundo es conocida la crueldad y cobardía de los uniformados chilenos. Aún no confiesan sus crímenes y continúan amparando a los criminales. Los pocos que ha sido posible juzgar y condenar gozan del privilegio (porque en Chile hay clases privilegiadas) de cumplir su condena en un resort de cinco estrellas, Punta Peuco, al pie de la Cordillera, atendidos a la carta por soldaditos de clase inferior (o sin clase, porque en el Ejército de Chile sólo los oficiales son 'clase'. Los demás son 'tropas' y se les trata como a seres inferiores).
Lo inaudito es que uno de los más crueles y cobardes oficiales del Ejército de Chile, Edwin Dimter Bianchi, conocido por su alias como 'El Príncipe', por sus bravocunadas cuando estuvo en el Estadio Chile torturando y asesinando a indefensos prisioneros, ha tenido la osadía de demandar a una periodista, Pascale Bonnefoy por injurias y calumnias, que tras laboriosa investigación lo identificó.
Edwin Dimter Bianchi estuvo destinado en el Estado Chile cuando en ese lugar fue torturado y asesinado el cantautor Víctor Jara y varios centenares de personas. Hay indicios de que no fue Dimter Bianchi el autor directo del asesinato; pero no hay pruebas de que no haya sido uno de sus torturadores. A pesar de eso, en muchos artículos de diversos autores ha sido señalado como el autor de ese asesinato tan cruel y absurdo, como el de García Lorca. El artículo de Pascal Bonnefoy lo identifica, pero no lo acusa como responsable de ese crimen. Sea o no el asesino de Víctor Jara, muchos prisioneros lo vieron y lo identificaron en el Estado Chile como el oficial que ordenó asesinar públicamente a culatazos a un obrero con el que había tropezado.
Pero este juicio tiene más historias. La historia de como el Partido Comunista de Chile, el más traicionado (desde González Videla a la Concertación, con su Pacto Secreto para la transición) se ha convertido en un Partido burgués y traidor. Así hemos visto como los trabajadores de El Siglo, el diario oficial del Partido se vieron obligados a formar un sindicato y hacer una larga huelga para intentar cobrar sus sueldos, mientras los directivos y el Comité Central se apoyaban en leyes burguesas y neoliberales para no pagar lo que debían. Después, para romper la exclusión y el ostracismo político en que lo dejó la Concertación con su Pacto Secreto con los militares y los momios, no encuentra mejor salida que pactar con la Concertación (no por un plato de lentejas ni por treinta monedas) por un par de diputaciones para su Presidente... Pero ya puestos en el camino de las traiciones al pueblo (y de eso los trabajadores de Chile han sufrido bastante) el Director del Diario El Siglo, Francisco Herreros, pactó con 'El Príncipe' y se comprometió en declarar a su favor a cambio de que no se querellen contra él. Eso se llama en Chile "sacarle el poto a la jeringa" y es propio de gente de muy baja ralea o de traidores. O de gente que reúne los dos calificativos.
¡Que lejos están los tiempos de Sola Sierra o de Gladys Marín! Ellas nunca hubieran pactado con un torturador, con un asesino de gente obrera. Me extraña que una mujer valiente, como es sin duda Dolores Cautivo, que tuvo el valor de escupir en la cara a Augusto Pinochet ("Vi el terror en sus ojos" me dijo y añadió: "El Viejo de Mierda me tuvo miedo") siga siendo camarada de esa gente.
Amable lectora, amable lector, suscribo públicamente todo lo escrito por Pascale Bonnefoy (por si El Príncipe me hace el honor de demandarme) y mientras te dejo con este Comunicado que informa sobre el juicio de hoy: Ya enviado
