PERÚ Y CHILE: EL CASO DE ESPIONAJE PODRÍA CONVERTIRSE EN CRISIS
Argenpress
Perú espera una explicación de Chile por el supuesto caso de espionaje de un oficial peruano y el gobierno chileno mantiene su postura de que no ha estado involucrado en este hecho, mientras se eleva la tensión en las relaciones bilaterales.
El presidente del Consejo de Ministros de Perú, Javier Velásquez Quesquén, dijo que su gobierno está a la espera de una respuesta "concreta" de Chile ante el caso de espionaje en perjuicio de su país.
Insistió en que el Consejo de Seguridad Nacional tomará una posición firme y condenatoria, pero teniendo en cuenta todo el contexto de las relaciones bilaterales con su vecino del sur.
Por su parte, Chile instó a la prudencia a Perú, pero deslizó sospechas de que el gobierno de Alan García había escogido el momento para denunciar públicamente la detención del suboficial de la Fuerza Aérea de ese país, Víctor Ariza, acusado de espiar para Santiago.
Este caso ha exacerbado el sentimiento antichileno en Perú, que tiene sus antecedentes en la Guerra del Pacífico (1879-1883), cuando Chile derrotó a las fuerzas de ese país y Bolivia, que formaban una alianza, y ocupó miles de kilómetros cuadrados de sus territorios, dejando a la nación altiplánica sin acceso al mar.
Según la prensa peruana, Ariza entregó supuestamente a Chile secretos de Estado que implican las adquisiciones militares programadas hasta 2021 y otros documentos estratégicos, habiendo confesado su culpa.
El juez Garzón Castillo ordenó investigar sobre la recepción de giros hechos desde Chile, por montos de 5,000 a 8,000 dólares mensuales a Ariza, enviados por los militares chilenos Víctor Vergara Rojas y Daniel Márquez Torrealba, supuestos miembros del contraespionaje militar de este país.
Este incidente se produce tras la presentación del reclamo peruano en la Corte Internacional de La Haya para revistar los límites marítimos con Chile y se conociera que Santiago estaba gestionando la compra de misiles aire-aire por 665 millones de dólares a Estados Unidos para sus fuerzas armadas.
El ministro peruano de Defensa, Rafael Rey, dijo que no hay una versión oficial sobre el daño causado por las supuestas actividades de Ariza; no confirmó si el suboficial integraba una red de espionaje y descartó una eventual solicitud de extradición de los militares chilenos que, según medios limeños, estarían involucrados.
En ambos países, los medios de prensa coinciden en que este hecho ha llevado la relación bilateral a un punto muy grave.
Es evidente de que este episodio podría transformarse en una crisis difícil de superar, incluso después del cambio de gobiernos en 2010 en Chile y 2011 en Perú, debido a que se ha roto la confianza relativa que ambos gobiernos estuvieron construyendo a pesar de las obvias diferencias.
Si el candidato derechista Sebastián Piñera gana las elecciones en Chile se presentaría la incómoda perspectiva de que no sólo sería el nuevo presidente, sino también uno de los mayores inversionistas de ese país en Perú, advirtió el congresista oficialista peruano Mauricio Mulder.
Señaló que "entonces va a ser ya no sólo jefe de Estado, sino él mismo el primer inversionista chileno en Perú, y eso va a generar una sensación de dificultad y va a obligar a que el gobierno revise la presencia chilena tan activa en nuestro país".
En Perú hay unos 7.000 millones de inversiones chilenas.
Este caso de espionaje no sería el único en la historia de las relaciones bilaterales. En 1978 se descubrió que el suboficial de la Fuerza Aérea Peruana (FAP) Julio Vargas Garayar había sido captado como espía por la embajada chilena en Lima y fusilado al año siguiente, y se declaró persona no grata al embajador chileno Francisco Bulnes.
Pero en 2001 se descubrió en la embajada de Chile en Lima pruebas de espionaje, cuando se encontraron micrófonos ocultos en sus instalaciones.
dasda dijo
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2 Diciembre 2009 | 06:26 AM