Sergio Hernández
Hasta el año 1990 evidentemente que los partidos de la Concertación gozaban de una superioridad moral extraordinaria sobre la derecha que durante 17 años había apoyado alegremente una dictadura militar cuyo único método para mantenerse en el poder había sido el encarcelar y matar chilenos que osaban oponerse a sus dictámenes. Aquello fue conocido como violaciones a los derechos humanos y su repudio mundial fue muy fuerte. Dicha superioridad la mantuvo por mucho tiempo después de el regreso de la democracia de hecho el segundo gobierno concertacionista fue elegido con un 56% de los votos en primera vuelta con cinco candidatos en competencia, todo un logro de una coalición política en Chile.
Pero como todo en la vida nada es para siempre y hoy 19 años después de iniciar el primer Gobierno democrático escuchamos un informe de la Universidad Diego Portales donde nos dicen que actualmente en Chile se violan sistemáticamente los derechos humanos, triste conclusión para un país que se supone debería mirar el futuro en un clima de libertad y respeto a los derechos fundamentales de la persona humana, pero mas triste aun es la respuesta del Gobierno que al mas puro estilo de la dictadura niega dichas aseveraciones y además las desperfila haciendo creer que son solo conjeturas sin mucho sentido.
La detención y posterior desaparición de un joven mapuche hace algunos años por parte de Carabineros es la prueba viviente de que en Chile se transgreden derechos fundamentales. La lamentable reacción de Viera-Gallo al afirmar que eso "no es violación a los derechos humanos porque dicha persona es un delincuente común" demuestra una ignorancia terrible para una autoridad que ocupa tan alto cargo ya que se tipifica como violación de derechos humanos cualquier trasgresión que realice un agente del estado y tanto el personal como la institución de Carabineros son del estado por tanto evidentemente que la desaparición del joven Huenante cae en la tipificación internacional, distinto es que -tal como dice el informe de la UDP- el Gobierno chileno falsea y oculta a los organismos internacionales los informes respecto del estado de los derechos humanos. Ahí entonces entendemos el silencio cómplice de Chile con China, con Estados Unidos y su Guantánamo, etc.
La militarización de la Araucanía por parte del Gobierno es otra muestra más de la suerte de enfermedad Terminal de la concertación que se llama "poder", si, el poder por el poder, nada más. Ahí tenemos la represión a los trabajadores forestales donde en los allanamientos a las poblaciones donde viven con sus familias se destruye todo lo que esta a su paso ¿recuerdan los allanamientos de la dictadura en las poblaciones populares ya sea pre o post protestas?
Pues bien así se actúa ahora con la diferencia que los que en tiempos de los milicos aplaudían las violaciones y los que las rechazaban hoy se juntan para callar y hacerse cómplices de abusos y mentiras.
Sin embargo hay una posibilidad y esta la podemos aprovechar el 13 de Diciembre, dicho día podemos decirle "sin odio, sin violencia" a la derecha heredera de la dictadura y a la Concertación represiva y traicionera váyanse a la casa y traten de no volver. Solo depende de nosotros porque sin duda CAMBIAR CHILE NO CUESTA TANTO.
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