ADOLFO ZALDÍVAR LARRAÍN
PRESIDENTE NACIONAL DEL PRI
El año 1973 Chile vivió la mayor crisis política, económica y social de su historia. Los vencedores con toda la fuerza de que disponían impusieron un modelo económico neoliberal. Si bien el país creció económicamente no se resolvieron las desigualdades. La Concertación las mantuvo, atenuándolas con políticas asistencialistas, preferentemente en beneficio de los sectores más débiles. Durante 20 años ésta no sólo administró el modelo sino que lo extendió a todas las áreas vitales de la economía, concentrando la riqueza y dejando cada vez más indefensas a las clases medias, las pequeñas empresas y a los trabajadores.
Para que se entienda la forma de cómo estimo se deben hacer las cosas en nuestro país traigo a colación la experiencia alemana.
Al término de la segunda guerra mundial Alemania estaba en ruinas.
Parecía imposible que ese pueblo volviera a levantarse. Sin embargo, a la vuelta de una generación era de nuevo la primera economía europea.
¿Cual fue la causa determinante del resurgimiento de esa Nación?
La mejor explicación la entregó el propio Ludwig Erhard cuando deja la Cancillería.
Cuenta Anton Pfeifer, entonces joven asesor del Canciller Erhard, que con motivo del alejamiento de éste del poder, partidarios suyos le prepararon una comida, a la cual invitaron a quienes creían ser los protagonistas del resurgimiento de la economía, esto es, a los representantes de las principales empresas como la Siemens, , Mercedes, Krupp y tantas otras.
Erhard leyó la lista de invitados, le pidió a Pfeifer un lápiz y lentamente comenzó a borrar uno a uno a los barones; le preguntaron la razón.
El Canciller les respondió que, los grandes industriales no fueron la causa determinante del resurgimiento. Que los verdaderos actores fueron los cientos de miles de pequeños empresarios, que con su trabajo competitivo y tenaz aseguraron el crecimiento sostenido de la economía. Que el modelo social de mercado no habría sido viable sin su concurso. Y, que tampoco habría sido posible consolidar la democracia de Adenauer y de su partido la CDU.
Esas PYMES, no eran sino que los mismos soldados que al término de la guerra regresaron medios muertos, sin hogar, mutilados para volverse a levantar con fe en su país. Hicieron posible no sólo su recuperación económica, sino que el resurgimiento nacional que se consolida 45 años después con la unidad de Alemania, como consecuencia de la caída del Muro de Berlín. "Somos el pueblo, somos el pueblo unido"
Ahora, siento que en Chile ha llegado el momento de aplicar el modelo de economía social de mercado, sin concentración económica y con competencia real en beneficio de los consumidores.
Nosotros también lo podemos hacer. Nuestro país ha sufrido una vez más una gran tragedia. Cada 30 años todo se nos viene abajo por causa de los terremotos. Esta puede ser nuestra gran oportunidad. Si se dá el país será más justo y nuestra gente se pondrá de pie con esperanza en el futuro.
Nuestras PYMES olvidadas y traicionadas en un pasado reciente necesitan volver a creer en ellos mismos. Es el momento. No les demos vuelta la espalda.
Para salir adelante necesitan que el Gobierno adopte diversas medidas en su beneficio. Se trata de incentivar su desarrollo y corregir positivamente una serie de situaciones que no dan para más y muchas de las cuales son de sentido común. Están dadas todas las condiciones para llevar adelante la rectificación. Confío, que habrá voluntad política de hacerlo.
Apostemos a la libertad con responsabilidad social.
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