LUIGI SALERNO VIDAL*
Durante los últimos días y cuando la Alianza, encarnada por su sempiterno candidato derrotado Joaquín Lavín atentaba contra el trabajo de cientos de profesionales del Ministerio de Educación estos mismos trataban de explicar las razones de su accionar tan idéntico a los patrones de fundo del siglo pasado que se creían dioses a los cuales no se les podía contrariar.
En efecto, las declaraciones de Lavín y de su subsecretario nos indicaban el por qué del incumplimiento del Presidente ya que en la campaña presidencial y en la Asamblea de la ANEF había prometido que no se realizarían despidos de funcionarios del aparato estatal.
En Chile a los que no honran su palabra, la imaginería popular los bautiza con un apelativo, yo tan solo diré que Piñera es un poco hombre respecto de esta situación.
Se dice que los despidos se justifican y se saca a colación los contratos dobles de algunos modelitos, el descubrimiento de una bodega que más se parecía a la Cueva de Alí Babá que a un espacio del Ministerio de Educación; convengamos que esto puede ser verdadero, pero sin lugar a dudas ninguno de los profesionales "desvinculados" (Putas que son elegantes la gente de derecha) tenía velas en ese entierro.
También se dijo que los despidos serían de funcionarios que estaban adscritos a un "Programa mal Evaluado"; que sus funciones estuviesen duplicadas; que fueran mal evaluados o que sus competencias profesionales no estuvieran a la altura de los requerimientos de la función que realizaban.
También en algunos casos se rumoreaban problemas presupuestarios y políticas de ahorro.
Si acudimos a las competencias de las autoridades, si las poseen, tenemos que manifestar que si se hace hace una mirada profesional y técnica, desprejuiciada, de los antecedentes que presentan cada uno de los funcionarios despedidos se deberá concordar que ninguno de los criterios esbozados por la autoridad se da en los casos de despidos ya que los compañeros exonerados no pertenecen a programas mal evaluados y o en extinción, es más son actividades que se mantienen en el tiempo como es la supervisión y la fiscalización, tareas permanentes del MINEDUC; en ninguno de los casos existe duplicidad de funciones y es más su ausencia significará sencillamente la ausencia del Ministerio en los territorios en que desarrollaban sus labores; ninguno de los profesionales está mal evaluado y se ha dado la paradoja que en el caso de uno de ellos, en la Provincia de Cachapoal fue notificado de su despido y recién al día siguiente desde SECREDUC, se solicitó telefónicamente al jefe directo del funcionario una evaluación, ilegal, de su desempeño informe que este entrego y para luego unos días después todos asistiéramos a como se le cambiaba de función desempeñando una tarea menor.
Además de lo anterior todos los funcionarios cuentan con una experticia profesional acorde con el desempeño que realizan en el MINEDUC e incluso algunos de ellos han sido destacados por la autoridad ministerial.
Respecto del ahorro presupuestario o la ausencia de este debemos manifestar que el seremi de Educación de la Sexta región ha contratado con sueldo muy por sobre lo recomendado a sus asesores directos. Digamos que la atribución la tiene y recordamos que muchos seremis de la Concertación hicieron lo mismo, pero este antecedente debe dar pistas a la opinión pública cuando se utiliza para justificar dichos despidos.
También con un desparpajo increíble el presidenciable de la UDI manifiesta que estos despidos se deben entender en el marco de la reestructuración del Ministerio de Educación. Pero Sr. Lavín Ud. es o se hace ya que sabe muy bien que dicho cuerpo legal, con su presencia en el hemiciclo fue rechazado por los diputados de la nación.
Aquí derechamente estamos ante la más absoluta arbitrariedad, único criterio utilizado para despedir funcionarios del MINEDUC institución que a todas luces Lavín intenta disminuir en su importancia ya que hoy sencillamente el Ministerio no cuenta con la dotación necesaria para desarrollar a plenitud las funciones que por ley se le entregan.
Los trabajadores del Ministerio no aceptan estos despidos y las autoridades deben saber que haremos todo lo que esté a nuestro alcance para impedirlos y ya en la semana se encontrarán con alguna sorpresita al respecto.
Antes de terminar digamos también que gran parte de la responsabilidad de lo sucedido la tienen esos dos esperpentos de clítoris beligerante que oficiaron de Ministras en el Gobierno de la Bachelet. Nos referimos a Yasna Provoste y Mónica Jiménez quienes a pesar de las promesas y de los acuerdos nunca concluyeron las etapas de concursos con que se habían comprometido y es más impulsaron la restructuración del MINEDUC con el concurso de la derecha.
Sin lugar a dudas una lección que los funcionarios del Ministerio no debemos olvidar y menos perdonar.
*Además, Presidente Provincial de ANDIME Cachapoal y Dirigente de la ANEF, Provincia de Cachapoal.
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