SUBSECRETARIO DE EDUCACIÓN DENUNCIA QUE CASI TODOS LOS FUNCIONARIOS DEL MINISTERIO ESTABAN CALIFICADOS CON NOTA MÁXIMA
LA SEGUNDA
En una escala de 1 al 100, el promedio entre 3.500 empleados fue 99,8. En los últimos 19 años la cantidad de trabajadores en el ministerio subió en 54%, casi todos a contrata o a honorarios. Subsecretario pidió que le arreglen el computador. Siete funcionarios, en siete oportunidades, lo revisaron... Aún falla.
"Hace 3 meses, desde que asumí como subsecretario, que mi computador en el ministerio tiene problemas de configuración del correo electrónico. Pedí al área de informática que viniera un técnico a arreglarlo... ya han venido 7 personas distintas y sigue igual. Eso habla que esa unidad no está funcionando bien".
Con esas palabras, el subsecretario de Educación, Fernando Rojas, ejemplifica los problemas de ineficiencia en esa cartera que aseguran haber encontrado cuando asumió el nuevo gobierno y que, en parte, justifican los despidos de casi 500 funcionarios del Mineduc a lo largo del país... un tercio de los cuales serán reemplazados "por personas más competentes".
Las cifras oficiales hablan de 466 personas desvinculadas, pero la Andime (Asociación de Funcionarios) asegura que hasta ahora son más de 500. En cualquiera de los casos no representan más de un 10% de la dotación total del ministerio y todos eran funcionarios a honorarios (45%) o contrata (55%).
Con cuadros en mano, desde la nueva administración explican que en 1990 el personal en esa cartera era de 2.820 funcionarios de planta, 367 a contrata y ninguno a honorarios. En el 2009 el mismo cuadro habla de 1.068 funcionarios de planta, 2.799 a contrata y 1.033 a honorarios. Es decir, en los últimos 19 años la cantidad de funcionarios del Mineduc subió en 54%.
Todo, alegan, mientras la matrícula de los alumnos en colegios municipales bajó 15% en igual período (de un millón 717 mil alumnos a 1 millón 460 mil escolares).
Los más afectados
La mayor parte de los despedidos son profesionales (al menos 227) y los menos, administrativos o técnicos. En promedio, ganaban $1 millón 220 mil mensuales y tenían 8,5 años de antigüedad en el ministerio.
La región más afectada fue la Metropolitana, ya que allí se concentra el nivel central del ministerio (corazón administrativo de la cartera) y entre las unidades con más despedidos destacan Chilecalifica, la División de Educación General, supervisores de colegio, la Unidad de Currículum y el Cepip (encargado de temas pedagógicos).
Al revisar las desvinculaciones se detecta que más de 80 corresponden a renuncias. Las menos fueron renuncias espontáneas; es decir, gente que apenas hubo cambio de gobierno informó que se iba porque no estaba dispuesta a trabajar con las nuevas autoridades.
Otro grupo mayor presentó su renuncia previendo que podrían ser despedidos y un tercer grupo, asegura la Andime, corresponde a quienes ante la notificación de despido solicitaron presentar su renuncia "para salir con lo papeles limpios y sin cuestionamientos de cuoteo político".
Supervisiones dos veces al año
Una de las razones que explican la gran cantidad de despidos, dicen en el ministerio, es la existencia de programas mal evaluados por la Dirección de Presupuesto en los gobiernos anteriores y que se reformularán por completo o simplemente desaparecerán.
El 2007, por ejemplo, se recomendó "rediseñar en forma sustantiva" los programas de Inspección de Colegios Subvencionados (que fiscaliza los recursos económicos que se les entrega), de Supervisión de estos establecimientos (que entrega apoyo técnico pedagógico a las escuelas) y "reubicar" el programa Chile-Califica.
Precisamente allí se concentran casi 200 despidos.
Una de las grandes críticas a esta medida es que el ministerio se quedará sin inspectores ni supervisores para fiscalizar. Ante ello, desde el ministerio explican que de los 233 inspectores que existían, se despidieron 12... mientras que de los 600 supervisores, salieron 68. "En ambos casos se llamará a concurso para fortalecer estas áreas y cambiarles el perfil, porque no hay indicadores de gestión ni metas concretas... Nos encontramos que los colegios son supervisados apenas una o dos veces al año", explica el subsecretario.
Los funcionarios alegan que no hubo criterio para ello y aseguran: "En la Provincial Oriente había 3 supervisores de Educación Media para 450 liceos. Despidieron a dos, y el que quedó jubila en diciembre". Y agregan que "desmantelaron la Fiscalía de Subvenciones que se creó recién el año pasado tras el escándalo de subvenciones. Eran 11 profesionales que entraron por concurso público y quedó uno".
170 cuentas corrientes
Otros de los grandes argumentos de la nueva administración para realizar los despidos es la "duplicidad de funciones".
Sólo a nivel central (servicios administrativos que no consideran las seremis) existían 8 departamentos jurídicos con 130 abogados y sólo 18 de ellos está en la División Jurídica del ministerio. También se contabilizaron 60 periodistas, más de 80 sistemas informáticos y 170 cuentas corrientes.
Cerca de 90 personas salieron por este concepto o por sobredotación, ya que "no se justifica tantos funcionarios haciendo la misma tarea".
Desde la Andime, responden que "es cierto que los ministros o subsecretarios tenían 5 o 6 asesores de diverso tipo. Ahora no sabemos si finalmente se la van a poder con tanta pega...".
Otros 70 empleados fueron despedidos por "desempeño insuficiente".
Según la información entregada por Andime, gran parte de los despedidos tiene la calificación máxima en una escala de 0 a 100. El subsecretario retruca: "Aquí no sólo los despedidos tiene nota máxima, todo el ministerio tiene nota máxima".
Y denuncia: "El año pasado 3.500 personas del ministerio se evaluaron (técnicos, administrativos y profesionales) y la nota promedio fue de un 99,8. Es decir, ¡todos tienen excelencia! y en ninguna institución en que opere en forma efectiva un sistema de calificación, todos logran excelencia. Eso me habla de que esta calificación no sirve".
-¿Y cómo determinó usted, entonces, el mal o buen desempeño?
-Con las jefaturas, con los desempeños exhibidos, con los trabajos anteriores de los funcionarios, con la forma de hacer el trabajo que les corresponde. Los despidos ya se acabaron.