ARNOLDO SILVA LAGOS

Descendientes de piratas holandeses y de campesinos flamencos, tienen más historias que el Pato Donald y en Concepción impusieron la cultura de la mentira y el fraude. Según ellos, político que no abusa pierde la elección.

Los menguados del cerebro que creen que la Jacqueline van Rysselberghe,  la Jaca, la Coca o La Marihuana para los amigotes, no es más mentirosa, pilla y maldita porque no amanece más temprano, es porque no entienden que se trata de una suerte de virtud familiar, un ADN que viene de sus antepasados entre labriegos flamencos y viejos piratas de ascendencia holandesa.

Ellos son así, por tradición y punto, no es que sean sinvergüenzas descarados, simplemente obedecen a sus genes, aquellos que indican que "no me den, póngame donde haya" y "político que no roba y no abusa, pierde la elección".

El resto ya se sabe. 

Para estar claros, el vivaceta que destacó a la familia es el padre de la ex intendenta, Enrique Van Rysselberghe Varela, dueño de la Empresa Constructora Rysselberghe y Cia. Ltda., quien aun tiene una deuda con la CORFO por el no pago de un crédito hipotecario, juicio rol Nº 47.294, del Tercer Juzgado de Letras de Concepción.

Tenía otros líos de platas con la municipalidad penquista, pero apenas la amante hija asumió la alcaldía, condonó todo.

En el año 2000, el ayuntamiento de Concepción se querelló contra papi por la "extracción de áridos y posterior comercialización sin patente". Entre los años 1973 y 1996 la empresa Arenas Bío-Bío habría extraído arena del río del mismo nombre sin permiso municipal, sin pagar nada por ella y, por último, la habría comercializado sin patente municipal.

Su deuda ascendería a "514.719.516 de pesos más reajustes de IPC e intereses corrientes por extracción de áridos desde 1973 hasta 1996".

Un negocio que comenzó tras el golpe de Estado de Augusto Pinochet como corresponde.

El 18 de octubre del año 2000, el SII se querelló en contra del patriarca Kilo van Rysselberghe por un evidente delito tributario en el que estaba involucrado también Mauricio Pavez, representante legal, nada más y nada menos que el esposo de su hija, la  Jaca. El SII denunció que se habían cometido los ilícitos indicados en el artículo 97, número cuatro, del Código Tributario y lo que se traducía en un monto de dinero cercano a los 2.300 millones de pesos.

Asimismo, en el 2005 varias modestas familias de Cocholgüe debieron abandonar sus casas producto de deslizamientos de tierra, encontrando refugio en la iglesia y en un jardín infantil.

Eduardo Aguilera, quien era alcalde de Tomé, manifestó en ese entonces que la única solución posible era comprar los terrenos de papi Van Rysselberghe para que allí se construyeran nuevas y definitivas viviendas. Pero el precio que puso el tierno ancianito superaba los mil millones de pesos, diez veces más que su valor real, lo que provocó que la operación, obviamente, fuera inviable.

Fue papi quien le enseño a la Jaca que para tener votos - por algo él llego a diputado --,  había que involucrar a los electores en trapacerías pequeñas, medianas y grandes para así tenerlos agarrados de los coquimbamelos o de lo que fuera, para evitar que quisieran emigrar a otras candidaturas, involucrándolos en negocios sucios y pegajosos y entregarles migajas a las que no tenían derecho, de forma ilegal para tener su eterno agradecimiento.

Y es una receta que da resultados y que la Jaca intentó repetir desde la Intendencia para ser senadora el 2014. 

Su amante esposo, en tanto, se metió en problemas por intentar diversificar la matriz familiar de negocios.

Esta en sospechosos dimes y diretes con la Fiscalía de Tomé luego que se encontraron 51 plantas de marihuana no en un terrenito como se dijo en un principio, sino en todo un fundo, el Curaco Alto, inscrito a su nombre y con denuncias judiciales sobre la legalidad de la siniestra  forma como lo adquirió.

El fiscal de Tomé Andrés Barahona, quien está a cargo de la investigación ha estado muy callado sobre el suceso y llama la atención que aún no hayan detenidos en este caso.

Según la piadosa versión del mayor de Carabineros, Víctor del Valle, comisario de la Primera Comisaría de Tomé, es que como no se encontró en forma flagrante a los responsables de la plantación sólo queda esperar la investigación del Ministerio Público y las diligencias que dispongan los tribunales.

Agregó que las detenciones, si las hay, se harán cuando existan antecedentes suficientes aportados desde la Fiscalía.

En la Fiscalía aseguraron que el dueño del predio donde se encontró la marihuana, es decir, Mauricio Pavez, sólo deberá contar su historia y punto.

También debería ser citado a declarar el campesino que actualmente habita en el fundo Curaco Alto, Alfonso Urra.

Para mayor claridad de la transparencia que hay en todo esto, el predio que al parecer esta en barbecho para ser loteado y vendido con fines habitacionales en el futuro, está en litigio con la empresa española Hera Bío Bío.

La historia de las matitas comienza a ponerse peluda cuando Carabineros y Bomberos de la comuna de Tomé, quienes concurrieron a detener el avance de una quema de pastizales en un predio del sector de Rafael, encontraron la plantación de marihuana.

Para peor el hallazgo se hizo en el momento en que por una simple coincidencia, el senador Alejandro Navarro denunció la entrega de inmuebles, construidos para los damnificados de un temporal del 2006, a cercanos de la Jacqueline van Rysselberghe, que ni siquiera habían tenido que usar paraguas para protegerse de la lluvia durante esa ocasión pero que votaban por ella.

Para que quede claro que la plantación no era fruto de una humorada de la naturaleza contaba con un sistema de regadío, y sus 51 plantas iban de un metro 80 a tres metros 55 de altura.

Las plantas, que estaban listas para ser cosechadas, fueron encontradas por los brigadistas forestales del terreno de 160 hectáreas que pertenecía a la empresa Hera Bío Bío y que fue rematado por una deuda de 500.000 pesos que mantenía la firma con un abogado poco fijado.

El caso tuvo ribetes de escándalo, ya que además que la compañía afectada asegura que no fue notificada del proceso, el marido de la ex jefa regional se lo adjudicó en sólo 21 millones de pesos, en circunstancias que se trata de una propiedad avaluada en más de 300.
Los efectivos policiales que llegaron al lugar identificaron primero el predio como propiedad de forestal Celco, esto según dijo el mayor de carabineros de Tomé, Víctor del Valle. "En principio se determina que pertenecería a una forestal pero se luego se hicieron las diligencias tendientes a confirmar al propietario de este terreno donde se encontraba específicamente la plantación", aseguró el uniformado.

El predio pertenece a Mauricio Pavez Tondi, lo que fue reconocido por Alfonso Urra el cuidador del sitio.

"Yo hablé con él (Mauricio Pavez) y me dijo que me quedará acá y que hiciera aseo aquí para que se notara que está limpio. Se supone que el terreno es de él, porque si él me pidió eso.

Porque la primera vez vino con Carabineros a mostrarme las escrituras y todo", expuso Urra.

Cabe destacar que el terreno pertenecía a Hera Bío Bío, quienes quisieron abrir ahí un vertedero, pero luego fue incautado y rematado por el Juzgado Civil de Tomé, tras acceder a una solicitud del abogado Mario Boero Gasparini, a quien Hera Bío Bío adeudaba medio millón en honorarios.

Luego fue adquirido por el cónyugue de la ex intendenta, extrañamente único postor en el remate respectivo , por 21 millones de pesos, precio muy inferior al valor real que alcanzaba los 300 millones.

Esto gatilló una acción legal de Hera en busca de dejar sin efecto el remate.

Quien reclama por el fundo es el abogado Iván Parra Ramos, representante de Hera Bio Bio S.A., la empresa del giro de servicios ambientales, quien acusa a la conservadora de Bienes Raíces de Tome, Carolina Fuentealba Madariaga, quien dice, incurrió en un acto ilegal y arbitrario, al inscribir este fundo el año 2009, sin siquiera comprobar el pago de los impuestos fiscales que afectan al bien raíz, a nombre del marido de la Jaca, es decir de Mauricio Pavez Tondi,

Incluso dice que el juez que ordenó el remate, fijó un mínimo inferior al avaluó fiscal. Para peor, jura que se enteraron que el fundo cambió de propietario por el diario El Sur, cuando Pavecito declaró que el predio ya no sería destinado a un relleno sanitario, publicación que apareció el día 16 de agosto del 2009. Al día siguiente fue al Conservador de Bienes Raíces de Tomé y enterándose que el fundo aparecía inscrito a nombre, no ya de Hera Bio bio S.A., "sino a nombre de quien se lo había adjudicado en remate judicial, esto es el señor Mauricio Paves Tondi. El referido procedimiento judicial jamás llegó a conocimiento de la recurrente y por lo mismo se intentó en el expediente de inmediato un incidente de nulidad de todo lo obrado", porque nunca se les notificó de lo que estaba por ocurrir.

Hera Bio Bio adquirió el fundo en febrero de 2000 en la suma de ciento veintiocho millones de pesos y sostiene haber invertido alrededor de quinientos millones de pesos en ingeniería y estudios de impacto ambiental de un tratamiento y disposición de residuos.

Explicó que en el marco de un juicio contra una vecina del lugar, que se perdió, Hera Bio Bio S.A. fue condenada a pagar las costas por quinientos mil pesos. Dicha suma fue cobrada judicialmente, sin que Hera Bio bio S.A. fuera emplazada válidamente, embargándose el inmueble en cuestión, el que al ser subastado por el Tribunal, fue adjudicado a Mauricio Pavez Tondi, único postor, en el mínimo fijado para la subasta, esto es la suma de veinte y un millones setecientos ochenta y tres mil seiscientos sesenta y seis pesos ($21.783.666).

En ese instante dicho predio sigue perteneciendo a Mauricio Pavez, luego de que en marzo la Corte Suprema revocó el fallo de la Corte de Concepción que impugnaba el remate, por consideraciones pillo-jurídicas, indicando que el recurso de protección no es la vía adecuada para impugnar la posesión o remate de un terreno, más aun cuando quedan instancias pendientes en el tribunal civil, y por ello deja a firme la propiedad del fundo Curaco Alto en manos del esposo de la Jaca van Rysselberghe.

Furioso por todo lo que estaba saliendo a la luz, el hermano de la Coca - aunque ahora le dicen la Marihuana --, el diputado UDI, Enrique Van Rysselberghe, involucró al vicepresidente nacional de Renovación Nacional, Claudio Eguiluz, en el hallazgo de 51 plantas de marihuana en el predio Curaco Alto ubicado en la comuna de Tomé.

El parlamentario dijo entender que es una conspiración contra su cuñado, Mauricio Pavez, al igual que el juicio que tiene con la empresa Hera Bío Bío compañía donde el presidente regional de RN, Eguiluz sería accionista, por lo que afirmó que habría que preguntarle a él sobre la procedencia de las 51 plantas de marihuana en dicho terreno.

El diputado oficialista disparó una vez más contra Claudio Eguiluz con quien ha tenido permanentes conflictos.

En ese preciso instante, se planteo una nueva denuncia ante el Servicio de Vivienda y Urbanismo por parte del senador del MAS, Navarro, junto a la concejala DC de Concepción, Alejandra Smith, con el fin de investigar la posible donación de inmuebles, construidos para los damnificados del temporal de 2006, a los protegidos de la Jaca van Rysselberghe.

La entrega de estos departamentos, ubicados en los sectores de Aníbal Pinto Uno, Aníbal Pinto Dos, y Aníbal Pinto Emergencia, se hizo en  beneficio de personas que no fueron damnificadas por las inundaciones, entre los cuales estarían incluso familiares y cercanos a funcionarios del gobierno regional.

"Todo el equipo de confianza e la entonces intendenta agarró departamentos, puede que esas personas no tengan holguras económicas; pero no eran damnificadas. Hay decenas de damnificados en Valle Nonguén, Andalién que se  inundaron el 2005, 2006 y que no recibieron nada", aseguró el senador Navarro.

El legislador del MAS y la concejala Smith solicitaron al director del Serviu, Sebastián Salas, que el gobierno entregue nuevas viviendas para todas las personas realmente damnificadas a causa de los temporales del  2006, quienes quedaron sin acceder al beneficio por la decisión de la ex alcaldesa penquista.

Navarro aseguró que "el tema no es que las personas cercanas a la señora Van Rysselberghe recibieran un departamento, sino que no eran personas damnificadas". Además, aseguró que "nuevamente estamos frente a un hecho gravísimo que gira en torno a Jacqueline van Rysselberghe".

El senador explicó que ejemplos de la avivada se aprecia en que dos de los departamentos entregados, habrían sido a asesoras del hogar de Cecilia Jaque, ex administradora municipal, y de Sergio Baeriswyl, asesor urbanista del municipio penquista.

En este contexto, sostuvo que "esto es escandaloso. Hoy los departamentos se encuentran arrendados, siendo que vecinos de Andalién siguen viviendo en condiciones miserables porque la inundación le destruyó su casa".

Agregó: "El problema no es que la nana haya recibido un departamento, el tema es que no era damnificada, entonces no le correspondía, y personas realmente damnificada se quedaron sin departamento", enfatizó Navarro.

Los dos niñitos Van Rysselberghe de toda esta siniestra historia son la Jacqueline y el Quique.

Este último, un ingeniero comercial super pillo,  nació el 17 de septiembre de 1976, en Concepción, hijo de María Norma Herrera Caire y Enrique Van Rysselberghe Varela, ex diputado por la 8ª Región del Biobío. El Quique también fue concejal y financia desde el 2001 el programa El que la sigue la Consigue - no cabe la menor duda --, de la radio Femenina de Concepción.

Ambos nenitos son nietos de Enrique van Rysselberghe Martínez, alcalde de Concepción, elegido para el periodo 1971-1972 y designado por la dictadura entre los años 1975-1979, cuando comenzaron su enriquecimiento y en los peores momentos de los abusos y atrocidades del régimen militar.